Radiografía del 26 de diciembre
Como todos los sábados, despierto aturdida por gritos de chicas y chicos borrachos, enajenados. Intento apagarlos con la radio y escucho otro clásico: volvían de bailar y chocaron. Cambio el dial, pero Buonanotte no es anónimo y la desgracia tiene eco.

Lunes 28 de Diciembre de 2009

Como todos los sábados, despierto aturdida por gritos de chicas y chicos borrachos, enajenados. Intento apagarlos con la radio y escucho otro clásico: volvían de bailar y chocaron. Cambio el dial, pero Buonanotte no es anónimo y la desgracia tiene eco. Me rescata del balance de tristezas e impotencias, la disputa del trueno con la targa del auto último modelo y la moto que ruge y no pasa. El portero grita enojado a los dignos cartoneros y a sus hijos: "¡No ensucien la vereda!". Ellos comparten el mismo miedo a las piedras, con el hombre rico que vocifera a su amante: "¡Bajá, apurate, que estoy con el auto nuevo!". Descubrieron el HPV en la piel de los rosarinos Al cuidacoches le fue mal en la escuela y explica: "No pude pagar al profesor particular". El olor a cloaca invade mis fosas nasales. Me acuesto y la radio emite el llanto del juez Oyarbide confesando sentimientos a Baby Etchecopar. Por suerte, hoy me visitaron los tres nietos y nos miramos a los ojos con Edu. No olvido el mail de Nora: "No quiero esta realidad para mis hijos. Espero poder enseñarles a elegir bien, aunque a veces tengo miedo". Tener 100 años de edad dejó de ser una utopía, repite la radio al otro día.

Mirta Guelman de Javkin,

mirtaguelman@hotmail.com