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Quiénes son los policías apresados el viernes acusados de proteger a narcos

El ex jefe de la 20ª, su subjefe y un secretario cayeron en manos de la Policía Federal por una investigación iniciada el año pasado, cuando desbarataron a una banda en zona noroeste.

Domingo 03 de Abril de 2016

Mientras la Policía Federal llevaba adelante la "Operación Guaraní", en la que se secuestraron 100 kilos de marihuana y se detuvo a 15 personas, tres efectivos de la policía santafesina eran detenidos bajo sospechas de favorecer a una banda narco de la zona noroeste que el año pasado había sido "desbaratada". Uno de los detenidos es el comisario Roberto "Diablo" Quiroga, quien se desempeñaba como jefe de la Agrupación Cuerpos de la Unidad Regional VI, en Villa Constitución, desde fines del año pasado. El mencionado era jefe de la seccional 20ª cuando el 25 de abril de 2015 efectivos de la Federal allanaron la comisaría de Carrasco al 2500 y la subcomisaría 24ª. En el mismo procedimiento fueron detenidas ocho personas, entre ellas Gustavo "El Tuerto" Cárdenas, de 45 años, a quien se considera un líder narco de la zona noroeste. Tras ese procedimiento fue detenido el subjefe de la 20ª, el subcomisario Jorge Ocampo, quien fue procesado por tenencia simple de estupefacientes.

Además de Quiroga, el viernes fueron apresados dos de sus secretarios: uno de ellos protagonista de un oscuro incidente en el que resultó herido por un escopetazo con posta de goma que le efectuó un gendarme en Esmeralda y Presidente Quintana, en barrio Tablada y a 50 metros de un quiosco de venta de drogas. Eso ocurrió la tarde del viernes 9 de octubre cuando el agente Cristian Geller, hoy de 31 años, vestía de civil e intentó darse a la fuga junto a dos personas cuando los gendarmes quisieron identificarlo.

"Uno de ellos portaba un arma de fuego en la cintura (era un policía de Santa Fe vestido de civil). Durante la huida, los gendarmes divisaron que el ciudadano les apuntaba con una pistola calibre 9 milímetros con proyectil en la recámara y sin seguro, repeliendo la «amenaza mortal» con una escopeta con posta de goma y logrando detenerlo. En ese momento, el involucrado le efectuó golpes con el pie a un gendarme, quien resultó con traumatismo en la pierna izquierda", indicó el parte de la fuerza federal. El incidente fue investigado por el fiscal de Flagrancia Fernando Sosa (provincial).

El comisario Quiroga fue detenido el viernes en la jefatura departamental de Villa Constitución por orden del juez Federal Marcelo Martín Bailaque. El diablo, como lo conocen sus camaradas, se desempeñaba como jefe de la Agrupación Cuerpos en la UR VI.

Allanamientos. Entre el 24 y el 25 de abril de 2015 fuerzas federales llevaron adelante 18 allanamientos ordenados por el juez Bailaque en Rosario, Funes y Roldán. Entre los lugares allanados estuvieron la comisaría de Empalme Graneros y la sub 24ª del barrio Toba. Otro de los objetivos fue una casa de Reconquista al 2100, donde el "Tuerto" Cárdenas, estaba con prisión domiciliaria por el crimen de su tocayo, el "Tuerto Boli". Los domicilios de 5 policías fueron allanados.

Entre ellos el de El diablo Quiroga y su subjefe, Jorge Ocampo, quien terminó encausado y puesto en disponibilidad en la fuerza provincial ya que en su domicilio encontraron un arma con numeración limada, un tubo con cocaína y 10 mil pesos en efectivo. Por cuestiones procesales quedó en libertad aunque vinculado a la continuidad de la causa. Fue procesado por tenencia simple de estupefacientes. La pesquisa apuntaba a la búsqueda de material de interés para determinar conexiones entre organizaciones criminales y efectivos de la fuerza. Así le incautaron los celulares a los cinco policías, entre ellos Quiroga y Ocampo, y los libros de guardia y de choferes de las dos seccionales.

En un búnker. También se allanó el histórico "búnker del medio", de Tarragona 1150 bis, donde decomisaron 68 mil pesos, 282 gramos de marihuana y 123 gramos de cocaína. Allí Cárdenas había sido filmado durante la pesquisa.

La investigación fue iniciada por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) a mediados de 2013. Cárdenas fue detenido por amenazas contra un playero de la estación de servicios de Circunvalación y Juan José Paso el 23 de octubre de 2014. Cuando se lo fichó en la comisaría 17ª se determinó que tenía varios pedidos de captura, entre ellos uno por el asesinato de El tuerto Boli. Esa detención fue puesta bajo la lupa de los federales ya que con Cárdenas preso la PSA perdió varios de los hombres que trabajaban con él. Y sus celulares de contacto, que estaban intervenidos, se apagaron.

La hipótesis fundamental del fiscal que manejó la causa, Mario Gambacorta, fue que la línea de venta de droga que capitaneaba Cárdenas tenía una pata fundamental en las dos comisarías de Empalme: la 20ª y la sub 24ª. Esa línea también era seguida por la Policía Federal quien pidió las ordenes de allanamiento. Fuentes de la investigación indicaron que la causa está plagada de escuchas telefónicas.

El resultado total de los 18 allanamientos de entonces fue el acopio de un lote de 230 mil pesos en efectivo, 4 mil dólares, 9 armas de fuego, 800 gramos de cocaína y 1.500 gramos de marihuana.

Galassi: "Es muy positivo consultar a la Legislatura por los jefes policiales"

El presidente del bloque socialista en la Cámara baja santafesina, Rubén Galassi, calificó como "muy positivo" el decreto firmado por el gobernador Miguel Lifschitz para consensuar la elección del jefe de policía, Luis Bruschi, y del subjefe José Luis Amaya. "Sin resignar del todo esa facultad, porque en definitiva es el primer mandatario el que designa al jefe de la policía, lo que hizo fue enviar los pliegos con todos los antecedentes de los propuestos a la Comisión de Acuerdos de la Legislatura, que integran ocho diputados y cuatro senadores, para que emitan una opinión" dijo. Y agregó que espera que en la próxima reunión de Consejo de Seguridad Interior, presidida por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, "en vez de estar tan preocupados por un protocolo para ponerle freno a una protesta social, se preocupen por un protocolo para combatir el crimen organizado y el narcotráfico".

En lo que hace a la propuesta del gobernador, Galassi aclaró que "en caso de que haya una observación" sobre Bruschi y Amaya "el Poder Ejecutivo la puede considerar y remitir otros nombres si las opiniones negativas son de tal contundencia que sea conveniente no designar a estos jefes o eventualmente contestarlas si no tienen mayores fundamentos". El decreto firmado por el gobernador establece que la Comisión de Acuerdos tiene 10 días corridos para formular observaciones.

Galassi destacó que "comprometer al Poder Legislativo en un tema tan importante como la seguridad es un paso trascendente que valoramos y que tiene que ver con un planteo hecho por el gobernador en la campaña".

A su vez, le restó importancia a las críticas que surgieron desde algunos sectores de la oposición porque advirtieron que el mecanismo resuelto por la gobernación para la selección de la conducción policial no tiene ninguna validez constitucional ni legal, sino que es una mera opinión no vinculante.

"El Poder Legislativo tiene muchas facultades establecidas por la Constitución, que es básicamente, determinar el andamiaje jurídico, aprobar la mayoría de las leyes que nos rigen en la vida cotidiana, pero también comprometerse a partir de opiniones", opinó el diputado del Frente Progresista.

Asimismo, indicó que si los legisladores no encuentran objeciones fundadas contra Bruschi y Amaya, el gobernador tendrá "hasta un mayor respaldo" a la hora de designar a los jefes policiales.

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