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Quiénes fueron los autores del robo a una agencia de loterías

Su accionar quedó registrado en las cámaras de seguridad del local de Ayacucho al 5200 y fueron detenidos. Son conocidos bajo los apodos de Kambá y Bebeto.

Domingo 05 de Agosto de 2012

En estos tiempos donde ya es normal que la televisión muestre imágenes de robos en tiempo real, el asalto a la agencia de loterías de Ayacucho al 5200 ocurrido el pasado 25 de julio quedó en el inconsciente colectivo por la actitud de una vecina que después del robo levantó dinero que se le cayó a uno de los ladrones y se lo llevó. Pero eso fue sólo el final del hecho en el cual dos ladrones cubiertos con cascos de motociclistas irrumpieron en el local. Esos dos hombres, detenidos días más tarde por la policía, son conocidos en la calle por sus apodos: Kambá y Bebeto.

El primero de ellos es un veterano que al momento de ser detenido tenía en su haber tres condenas cumplidas y cuatro pedidos de capturas. Bebeto, en cambio, abrió su expediente con el robo a la agencia de Ayacucho al 5200 y enseguida le sumó el atraco a una pizzería de Olegario Víctor Andrade 88 bis ocurrido el domingo pasado y una posterior resistencia a la autoridad al ser detenido. La invitada de piedra en el episodio fue Nelly Mabel A., de 66 años, quien primero fue testigo del robo y luego terminó demorada en la seccional 11ª e imputada de hurto calamitoso por guardarse los billetes que se le cayeron a uno de los ladrones.

Las imágenes de las dos cámaras de vigilancia del comercio expusieron que el robo duró dos minutos. En el video se ve a dos ladrones con cascos de motociclistas actuando con impunidad y torpeza. Tanto fue así que uno de los maleantes, que para los investigadores fue Bebeto, ingresó, se sacó el casco y sólo se lo volvió a poner cuando su socio, Kambá, se lo ordenó.

Dato fallido. Según la investigación, la historia detrás del robo a la agencia "Los Monitos" comenzó cuando a Kambá le acercaron el dato de que ese 25 de julio en el lugar habría 300 mil pesos. Por eso fue con un compinche unas horas antes para medir los movimientos y observar el terreno. Kambá fue identificado como Marcelo M., cuyo apodo en lengua guaraní significa "negro". Tiene tres condenas que datan de los primeros años de este siglo y además registraba cuatro pedidos de capturas de los juzgados de Instrucción 10 y 11 por tentativa de homicidio y abuso de armas.

Entre otros hechos, el hombre fue protagonista del robo calificado en un cíber de Esteban de Luca y Cucha Cucha, en la zona sureste de la ciudad, en enero de 2007. En ese atraco hirió de un balazo al dueño del local, un oficial ayudante de la policía rosarina. Como ahora, la escena del robo fue registrada por una cámara de seguridad del local. Un mes antes, en diciembre de 2006, Kambá había asaltado al hermano del policía.

De regreso al presente, a Kambá la idea de robar la agencia de calle Ayacucho le cerraba, pero a su socio no y se bajó. En la calle se comenta que entonces, contrarreloj, salió a buscar un cómplice para entrar al lugar. Y ahí, para los investigadores, entró en acción Bebeto, quien no tenía antecedentes penales.

 

Cuatro minutos. El robo comenzó a las 17.49 y terminó a las 17.53. Al muchacho que se ve ingresar primero al local se lo ve dubitativo, como quien no sabe qué es lo que debe hacer. Para la policía es Bebeto. Luego se trepa a las rejas del mostrador en una violenta y bizarra lucha a golpes y patadas para intentar lo que parecía imposible: hacer ceder el mostrador. Después, junto a su cómplice, patearon el mueble hasta que se desplazó lo suficiente para permitirles pasar del otro lado de las cajas. Con el botín de unos 70 mil pesos en su poder, se fueron del lugar.

El domingo, al filo de la medianoche, Bebeto fue detenido junto al apodado Fedeito. Este pibe de 16 años recién cumplidos tiene fama entre sus vecinos de robar en su propio barrio. Efectivos de la Brigada Motorizada y del Comando Radioeléctrico que los persiguieron desde Olegario Víctor Andrade y Grandoli hasta Circunvalación y 27 de Febrero. Bebeto se llama Cristian G. y tiene 19 años. Ambos fueron acusados de robar una pizzería, huir en un VW Gol Trend de las víctimas y de resistirse con disparos a la detención cuando ya huían a pie. A la mañana siguiente efectivos de la brigada de Investigaciones fueron con una orden de allanamiento rubricada por la jueza María Laura Sabatier y detuvieron a Kambá en su casa de Alice al 4900. Punto final para un robo tan violento como bizarro.

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