Martes 15 de Junio de 2010
Me resulta fascinante la capacidad que tienen De Narváez y compañía a la hora de forzar un espacio político, con firma de acuerdo incluido, para enfrentarse al oficialismo. Es que parecieran no darse cuenta que ese tipo de alianzas no sirven, ya vimos lo que pasó con Macri, Solá y el mismo De Narváez en Buenos Aires, terminaron todos separados. Lo mismo ocurrió con De la Rúa-Alvarez, y hasta con la actual presidenta y Cobos. Ahora se pretende reagrupar los restos del peronismo llamado anti-k, para vencer en las presidenciales del 2011. ¿Y después qué? ¿Quién será el verdadero dueño del poder? ¿Cuál será el verdadero cacique? Me parece totalmente especulativa y poco ética la manera en que pretenden llegar a la presidencia de este país los partícipes de este espacio que, a la fuerza y apurones, se viene gestando para irse encuadrando cuanto antes en la carrera presidencial.
Martín Rodríguez , mart_nob@hotmail.com