Jueves 24 de Diciembre de 2009
Como rosarina y también como paciente de mi querido y viejo Hospital Centenario, no puedo dejar pasar la penosa situación por la que está transcurriendo en estos momentos el precitado nosocomio. En mi vieja memoria, recuerdo el floreciente y eficiente hospital en el que llegaban a estudiar medicina y otras materias personas de países aledaños al nuestro y se recibían acá por ser el hospital escuela Nº 1 de América; donde se internaban de 700 a 750 personas y se contaba con 20 salas de internación. Hoy me da pena comprobar que hay médicos que acuden gratuitamente a prestar sus valiosos servicios y amor a la comunidad carenciada que diariamente se presenta a curarse. ¿Cómo se puede hacer trabajar a profesionales sin cobrar...? Si fueran millonarios, estoy conforme con que lo hagan por su vocación de servicio; pero toda persona que ha estudiado años (que son muchos...) cuando se recibe y llega a trabajar, debe contar con un salario digno de la profesión que eligió, para su supervivencia. Después de expresar lo que precede, me dirijo a las autoridades provinciales, que solo deben girarle a la Nación la participación que le corresponde y el resto invertirlo en la "invencible Santa Fe" y sus ciudadanos. Auguro a mi querido y viejo hospital en su centenario en el 2010, que reviva aquellos años de gloria que viven en mi memoria.
Ida María Foglia