Martes 18 de Noviembre de 2008
Personas que viven en la zona céntrica nos han hecho llegar su inquietud por la persistencia de una alarma sonora que desde el viernes 14 de noviembre está sonando en forma ininterrumpida. Hechos los reclamos a la Guardia Urbana municipal, la respuesta ha sido que por tratarse de un particular no pueden actuar. Por su sonido, la alarma citada se asemeja a las instaladas en los automóviles, y que algunas veces se activan espontáneamente, por lo que se deduce que algo así puede haber ocurrido en ausencia de los responsables del lugar donde está instalada la alarma. Las emisiones son más notorias por quienes viven en los departamentos de la zona, principalmente en los pisos superiores, lo que hace presumir que se trata de la alarma de algún banco o edificio público. Los más afectados son los niños, los ancianos y personas con enfermedades nerviosas que no soportan emisiones sonoras que se relacionan con situaciones de peligro, o ante distinto tipo de hechos delictivos, sin saber a ciencia cierta de qué se trata. El temor generalizado ante algún peligro que puede ser real, también se adueña de las mentes de quienes sospechan que algo malo está pasando o puede llegar a pasar. Se da el caso de mascotas que ante la persistencia de los aludidos sonidos se encuentran exitadísimas y hubo que administrarles calmantes. Vecinos que han recorrido la zona para tratar de detectar el lugar preciso de donde provienen los sonidos, se han visto desorientados por el hecho de que las ondas sonoras de la alarma rebotan en las paredes de los edificios y hacen perder la pista del lugar exacto de donde sale el sonido. Tomado estado público, el hecho puede ser debidamente tenido en cuenta por parte de las autoridades encargadas de velar por la tranquilidad de la población, poniendo fin a algo que pareciera estar destinado a ser padecido por mucho tiempo más.
Teresa Ibarra Deux, DNI 1.682.480 (por consorcio edificio San Lorenzo 1163)