Quejas por el transporte público
Comparto plenamente la carta de la señora Norma B. Maffei del 14 de este mes. Realmente es una vergüenza: vivo en el centro y veo las colas y peleas interminables entre las personas que esperan taxis, la falta de unidades, y aquellos que van con la luz de libre...

Viernes 17 de Junio de 2011

Comparto plenamente la carta de la señora Norma B. Maffei del 14 de este mes. Realmente es una vergüenza: vivo en el centro y veo las colas y peleas interminables entre las personas que esperan taxis, la falta de unidades, y aquellos que van con la luz de libre pero no paran porque han sido llamados telefónicamente, y pasan indiferentes ante las miradas e insultos de la gente. Si han sido llamados por teléfono deben apagar la luz roja para no confundir a las personas. Ni hablar de los viernes y sábados por la noche: no existen, los radiollamados no responden y a veces el aspecto personal de algunos choferes de taxis da miedo. Al margen de todo esto, los choferes de colectivos son un caso aparte, exactamente como dice la señora. Cuando a ellos les conviene paran para que bajemos a mitad de cuadra, pero ni se nos ocurra querer subir a mitad de cuadra porque nos cierran las puertas, manejan brutalmente y son maleducados en su mayoría. Somos sacudidos como ganado y maltratados por los frenazos, no hacen respetar el bajar por la puerta trasera y las más de las veces van conversando con alguna persona que los distraen de su trabajo. Por eso a veces se pasan de esquina o pasan en luz roja. Realmente alguien debería hacer algo con todo esto. Pagamos por lo que no tenemos.

Ricardo Magaró, DNI. 12.804.051