Miércoles 13 de Julio de 2022
Un joven de 20 años quedó en prisión preventiva acusado de haber agredido un par de veces a su padre en una violenta secuencia que fue creciendo hasta que la víctima terminó internada con cuatro balazos en el hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca). Se trata de Saúl C. a quien el fiscal Patricio Saldutti imputó este miércoles de tentativa de homicidio y otros delitos en una audiencia ante la jueza María Isabel Mas Varela, quien dictó la medida cautelar por el plazo de ley de hasta dos años.
Según la imputación formulada por el fiscal, las agresiones del joven contra su padre fueron cometidas en la casa de éste, en inmediaciones de Callao y Doctor Riva. El primer incidente ocurrió a las 7 de la mañana del 1º de julio cuando el acusado irrumpió en la habitación de su padre y comenzó a insultarlo y agredirlo físicamente mientras lo amenazaba de muerte. “Viejo hijo de mil puta, te voy a explotar la cabeza de un tiro y te voy a sacar la moto”, le gritó Saúl mientras arrojaba violentamente distintos objetos al piso.
El segundo encontronazo fue la tarde siguiente, sobre las 18, cuando ambos estaban en la casa y discutieron por dos teléfonos celulares. Entonces el hijo, acusó Saldutti, atacó al padre con golpes de puño que le ocasionaron heridas en el rostro. Luego abandonó la vivienda profiriendo amenazas de muerte, pero horas después volvería.
De acuerdo con la acusación, la agresión más grave fue la última, tres horas después de la anterior. Fue sobre las 21 del 2 de julio cuando Saúl volvió a la casa paterna, esta vez a bordo de una moto y en compañía de un hombre aún no identificado. El joven bajó del rodado y comenzó a tocar timbre de la casa hasta que el padre fue a atender la puerta. Entonces, cuando la víctima se encontraba afuera de la casa, el agresor sacó una pistola calibre 9 milímetros y le disparó unas cinco veces “con la evidente intención de causarle la muerte”, según interpretó el acusador.
El padre fue alcanzado por al menos cuatro balazos que, según la investigación, le causaron “heridas de extrema gravedad” que le ocasionaron un “riesgo de vida” y motivaron su inmediata internación en el Heca.
Este último episodio fue lo que coronó la imputación por tentativa de homicidio agravada por el vínculo y por el uso de arma de fuego para Saúl C. Además le achacaron lesiones leves y amenazas simples por los otros dos hechos, así como la portación ilegítima de un arma de fuego de guerra.
Además de presentar la imputación el fiscal pidió la prisión preventiva, cuestión a la cual la defensa se opuso. En principio pidió la libertad del joven, aunque también ofreció caución en dinero y firma semanal en sede judicial. Finalmente, a la hora de resolver la jueza dictó la medida cautelar por el plazo de ley.