Domingo 26 de Diciembre de 2010
He leído en estos últimos días cartas de lectores en relación a los jovenes y las adicciones, debido a una nota del diario del fin de semana anterior que habla sobre los cócteles que hacen los adolescentes con alcohol y psicofármacos. ¿Qué está pasando en nuestra sociedad para que esto acontezca? Trabajo en la docencia, estoy todo el día con adolescentes y a veces me cuesta creer las actitudes y pensamientos que tienen. Ellos son inteligentes y nos dan buenas energías en general, pero hay un costado preocupante. ¿Qué puede hacer la escuela? Creo que mucho, siempre y cuando las familias se involucren en el tema de la contención de sus hijos; los modelos de familia han cambiado por la vorágine rutinaria y los padres están ausentes y se creen incapaces o débiles a la hora de poner límites, importantísimo en la vida desde el nacimiento hasta nuestra adultez. ¿Cómo no saber dónde están nuestros hijos, con quiénes están, en qué estado llegan a sus hogares? Me consta que cuando se cita a los padres para hablar por algún tema me reconforta ver cuando se involucran, y eso ya es el noventa por ciento de la solución. Imaginemos lo contrario, cero resultado porque el docente no consigue la ayuda del chico. Creo que tenemos que plantearnos la calidad de nuestro tiempo con ellos, y lo bueno es que ellos vean que sus padres los apoyan, que para no llegar a las adicciones la escuela se relaciona totalmente con el hogar. Es lo primero que el chico conoce y perdura a lo largo de su vida. El adolescente está vulnerable fuera del hogar y las tentaciones lo atrapan y lo envuelven de a poco, le ofrecen todo lo que le gusta, lo lleva sin límites. Pensemos en un hogar que brinde todo lo que sea mejor y para que lo otro no prevalezca, que el individuo no sienta que debe recurrir a la droga para sentirse poderoso, divertido y extasiado. Seamos responsables y actuemos en bien de ellos, no deleguemos a la escuela solamente la educación, porque ella complementa la de la familia. Ojalá podamos empezar a revertirlo entre todos.
Patricia Ammaturo
patriciam_63@hotmail.com