Domingo 30 de Agosto de 2009
El pasado domingo 23 de agosto asistí al partido de la categoría predécima entre Arijón y Juan XXlll, donde el árbitro del encuentro incurrió en innumerables provocaciones y faltas de respeto, que fueron desde gestos obscenos a las madres, insultos a los padres, fallos injustos favoreciendo al club local, como así también desatendiendo los pedidos de los jugadores de Juan XXlll. Al finalizar el encuentro, el árbitro insultó nuevamente a un simpatizante de los visitantes (quien no es padre de ningún jugador) y el simpatizante agredió físicamente al árbitro. No justifico la agresión, pero tampoco me cabe la mentira, la injusticia y la provocación constante de este señor. Ante las autoridades de la Asociación Rosarina de Fútbol, dicho árbitro argumentó que había sido agredido sólo por tirar "besitos" a algunos niños. Pregunto: ¿a las autoridades de la entidad no les sorprendió que se lo haya agredido por sólo tirar "besitos"? ¿No llamó la atención que tal agresión haya tenido lugar luego de haber ganado y finalizado el partido? ¿Por qué el presidente de Arijón defendió tan eufóricamente al árbitro? ¿Por qué no dejan a los padres hacer un descargo de este hecho? Sólo podemos aceptar la sanción de la entidad reguladora sin poder expresar lo que nos sucedió. ¡Qué impotencia! ¿Cómo explicamos a nuestros hijos que los partidos se ganan adentro de la cancha, jugando al fútbol y en buena ley; si ante sus ojos tuvieron la imagen de la soberbia, la injusticia y la provocación. Pero nada de conocimiento deportivo.
Lidia Romano DNI 20167706
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