Domingo 06 de Mayo de 2012
La actual forma de vida hace muy difícil asegurar que nuestra niñez y juventud hayan sido plenas y gratificantes. Lo que quedó es sólo un hermoso recuerdo, una brisa cálida, suave y silenciosa transformada ahora en un vendaval arrollador. Profundos y veloces cambios se anotan en cualquier aspecto. Es totalmente imposible categorizar o comparar. En mi época no se tuteaba al padre y su sola presencia significaba autoridad inobjetable, no otorgando chance para confidencias. Hoy el diálogo es abierto y se conversan, de igual a igual, temas que anteriormente eran tabúes. Antes existía un horario prefijado para regresar de la salida nocturna: pensar que ese horario excedería la medianoche era directamente una utopía. Hoy los jóvenes tienen amplia libertad para ausentarse de la casa familiar sin límite de horario. Las chicas de antes eran excesivamente controladas, se vestían o peinaban según una moda conservadora y sostener relaciones prematrimoniales era impensable. Actualmente, es impensable descubrir a una pareja que no practique el amor durante su relación. Las tareas escolares y estudiantiles de nuestra juventud obligaban a estudiar, memorizar, ejecutar manualmente trabajos prácticos, técnicos, de composición. Con la aparición de la informática desaparecieron todas esas obligaciones y resulta mucho más rápido y completo recurrir a la computadora, aunque ella no desarrolle la mente en otros aspectos. Antes de aparecer la TV, ese tiempo se destinaba a fabricar juguetes por propia mano o a jugar con elementos caseros. ¿Podemos imaginarnos ahora un niño a quien se le ponga enfrente un juego de la Oca, un Ludo, un Cerebro Mágico, unos soldaditos de plomo, un rompecabezas ó un Meccano para construir? Sinceramente no lo imagino. Lo difícil del tema es determinar si nosotros gozábamos más con esos históricos entretenimientos o los chicos de ahora disfrutan plenamente los juegos que aparecen permanentemente en la pantalla de su "compu". De cualquier forma, "¡qué tiempos aquellos!".
Rubén Mario Baremberg
DNI 6.012.531