Que tengamos un año 2015 distinto
Con el comienzo de un nuevo año vienen a nuestra mente los nuevos deseos. Hay un consenso generalizado que pide un año sin corrupción, ni inseguridad, ni mentiras de nuestros funcionarios. Queremos que este año se detenga la inflación...

Viernes 02 de Enero de 2015

Con el comienzo de un nuevo año vienen a nuestra mente los nuevos deseos. Hay un consenso generalizado que pide un año sin corrupción, ni inseguridad, ni mentiras de nuestros funcionarios. Queremos que este año se detenga la inflación, que se termine la pobreza, que tengamos buenos servicios públicos, que se reduzca el gasto público y disminuyan los sueldazos de los gobernantes. Que se termine la obscena igualdad de que los presos tengan los mismos derechos laborales que los trabajadores honestos (incluidas vacaciones y aguinaldos), lo que se está fomentando con esto a los desocupados es que conviene delinquir porque en las cárceles tienen asegurado alojamiento, alimentación, asistencia médica y ahora empleo y sueldo. Los argentinos honrados queremos salarios dignos, queremos cloacas y agua potable para todos, sin el aberrante aditamento del flúor, que nos está agregando la provincia de Santa Fe, intoxicándonos a todos lentamente, ya que es un poderoso neurotóxico que se ha prohibido en casi todo el mundo. Más de 4.000 médicos, odontólogos, científicos (entre los que se encuentran 14 premios Nobel de química y medicina) y profesionales han firmado una declaración para terminar con la fluoración a nivel mundial porque el flúor en el agua corriente provoca huesos quebradizos, caries y daños en riñones y músculos, trastornos en el feto, cáncer y trastornos en el sistema nervioso, provoca daños en las enzimas del ADN acelerando el proceso de envejecimiento. El flúor provoca retraso mental y un efecto de adormecimiento en quienes lo beben. También reduce la agresividad y la motivación en las personas. El 98 por ciento de los países europeos ha prohibido fluorar el agua de red, tampoco se acepta en Japón por sus propiedades negativas. Deseamos un 2015 sin narcotráfico, sin trata de personas, sin tráfico de órganos, sin desnutrición infantil, con buenos edificios escolares, hospitales bien equipados, con jubilaciones dignas y que se respeten todas las leyes y que se deroguen las que están mal redactadas. Que se defienda con convicción y firmeza nuestra soberanía sobre las islas Malvinas. Que se terminen las estelas químicas sobre nuestras ciudades, los chemtrails, lanzados por aviones que transgreden toda norma de la aviación civil modificando el clima de la Argentina delante de nuestros ojos. Que se valore el esfuerzo y los estudios, no el amiguismo, que se terminen los ñoquis en las dependencias municipales, provinciales y nacionales. Queremos que el 2015 no sea una caricatura de lo que realmente debería ser, un año digno para todos los argentinos. Anhelamos una ciudad, provincia y país en serio, sin que nos traten como a niños. No es mucho lo que pedimos. Queremos el renacimiento de todo lo mejor de los argentinos: la solidaridad, el amor, la paz, trabajo y prosperidad para todos. Pero lamentablemente, como decía el recordado Tu Sam: "Esto puede fallar".

Alberto Seoane
DNI 16.745.029
seoanealberto@gmail.com