Qué quiso estudiar Pekín y qué pretende Londres
Este sería el segundo grupo en el mundo autorizado para la edición genética de embriones. El primero fue un centro chino que publicó sus resultados en una pequeña revista, Protein & Cell, en abril de 2015.

Martes 02 de Febrero de 2016

Este sería el segundo grupo en el mundo autorizado para la edición genética de embriones. El primero fue un centro chino que publicó sus resultados en una pequeña revista, Protein & Cell, en abril de 2015. Los investigadores de Pekín, en aquella ocasión, utilizaron 86 embriones humanos para comprobar si podían modificar el gen HBB, cuya mutación es responsable de la enfermedad beta-talasemia. El estudio fue condenado inmediatamente por investigadores estadounidenses, que argumentaron que esa práctica es “peligrosa, prematura y suscita cuestiones éticas” como que abre la puerta los “bebés de diseño”. No obstante, para minimizar la controversia ética, los investigadores chinos utilizaron embriones que no eran viables.

Ahora, el estudio aprobado incluirá el uso de hasta 30 embriones para cada uno de los tres genes en que se intentará trabajar. “Creemos que nuestra investigación podría mejorar la comprensión de los primeros estadios de la vida humana”, señaló Kathy Niakan, la médica autorizada. “Si comprendemos mejor los genes, podríamos realmente ayudar a mejorar los tratamientos de la infertilidad y ofrecer luz sobre las causas de los abortos”.