Jueves 20 de Junio de 2013
Las sociedades van marcando épocas de acuerdo a sus idiosincracias particulares. Son ellas las que deberían preocuparnos. Otros temas como los económicos o estructurales podrán revertirse con políticas acertadas y en relativo cortos tiempo, pero lamentablemente el deterioro social cuesta mucho más modificarlo y lleva procesos prolongados. El deterioro se va produciendo lentamente a la par del descuido y el desinterés de quienes conformamos esa sociedad, de la que todos somos responsables, particularmente los mayores de edad. No se puede pensar en un país exitoso sólo por temas materiales. Lo esencial es la parte humana que lo conforma. Debería preocuparnos el deterioro ante la pasividad de la mayoría. Se está perdiendo el concepto de respeto, los valores, la honradez, la ética y la moral.
Norberto Nieto