Miércoles 19 de Noviembre de 2014
Mucho se habla sobre el tema de la inseguridad, pero nadie comienza a aplicar correctores a este tan acuciante tema. Siendo un gran admirador del fútbol, me da mucha pena leer en los diarios de todos los lunes, indefectiblemente, las peleas entre simpatizantes de distintos clubes y con finales trágicos que desgarran a la sociedad, y lo que es peor, hasta nos volvemos indiferentes por lo cotidiano del tema. Esto es muy grave, pues nos estamos acostumbrando a que un muerto más o menos no nos importe, sin pensar que tal vez, nos pueda pasar a alguno de nosotros o de nuestros hijos o hijos de amigos. Pienso que si bien es cierto es importante que se vea el fútbol en todo el país, considero un error muy grave la subvención que le hace el Estado nacional a la Asociación del Fútbol Argentino, ya que, como cada vez va más gente a la cancha, los clubes se deberían subvencionar absolutamente solos, y volver, lo que no quiere decir retroceder, a los tiempos en que realmente se jugaba por la camiseta y los jugadores cobraban sueldos dignos como para vivir bien, pero sin los lujos con los que se está enviciando a los mismos. Y si los jugadores se quieren ir a Europa, porque se paga más, que se vayan, pues en la Argentina tenemos un semillero envidiable, y formaríamos a jugadores con conciencia limpia y sana, como debería ser un deporte tan popular. Esto daría como para hacer una novela, pero quiero hacerla corta. En primer lugar, existirían los simpatizantes y hasta si se quiere los fanáticos de cada club, pero no los barrabravas que viven de las subvenciones de los clubes, se eliminarían las bandas de los cuidacoches que también responden a los mismos, y lo que es tal vez más importante, se eliminarían las barras que responden a dirigentes de partidos políticos. Esto, claro está, se trataría de un tema de interés nacional, y si queremos ver un partido de Europa, que lo escuchemos por radio. Digámoslo claro, también se eliminaría la legión de comentaristas y relatores que viven de este deporte. Comencemos a depurar los vicios que enferman a la sociedad y no tendremos que seguir lamentando víctimas.
Dusan C. Sigulin