Martes 11 de Noviembre de 2008
Seguramente la incitación a que la Justicia debe ponerse pantalones largos no le cayó muy en gracia a la doctora Argibay, ministra de la Corte Suprema de la Nación. No está preparada para usarlos. Profesionalmente no se convence de que la actual delincuencia está siendo ejercida en forma mayoritaria por los pibes que hace 10 años atrás le pegaban al compañerito en el pelotero. Si hubo o no hubo manera de evitar esta situación, ella como integrante del alto tribunal tendría que saberlo mejor que todos nosotros y haber procedido en consecuencia. Afortunadamente, la doctora no tuvo jamás que lamentar un episodio de violencia personal en su contra. Pero ella conoce perfectamente que los hechos sangrientos proseguirán y habrá millares de familias destrozadas, gente arruinada, personas con ansias de revancha. Todo eso va a seguir pasando si esa Justicia a la que ella pertenece y defiende no comienza a actuar aquí y ahora.
R. M. Baremberg, DNI 6.012.531