Viernes 15 de Marzo de 2013
"El hecho de la elección de Bergoglio tiene la ventaja de que proviene de lejos del Vaticano, de un continente que está buscando su identidad". Con este concepto, el cura del barrio Ludueña, Edgardo Montaldo, se mostró conforme con la elección en virtud de que "hay elementos para que se produzca un cambio profundo en la Iglesia".
Para el cura, "la Iglesia necesita el ejemplo de Jesús". Y explicó: "Suele ocurrir que el poder embriaga y eso se convierte en un enemigo para cualquier organización en la medida en que se asuma el poder en forma enferma".
En este sentido, el sacerdote abogó para que "ese poder que tiene el Papa se ponga al servicio del pueblo. Antes de condenar a una persona, hay que acercarse a ella para ver cómo salvarla".
"Creo que en un Papa lo que vale es la imagen de Iglesia que se proponga dar", apuntó Montaldo a La Capital, y explicó que "hay dos tipos de Iglesia, la Iglesia secta y la Iglesia signo". La última "se basa en el proyecto de transmitir el mensaje de Jesús y no en la búsqueda de adeptos", dijo.
Consultado sobre sus expectativas sobre el nuevo papado, el cura de Ludueña señaló: "Lo de Bergoglio tiene cosas interesantes, que el Vaticano se haya abierto a lo americano eligiendo a un Papa argentino es muy bueno. Y, a lo mejor, presenta otra mirada de la Iglesia, más abierta, con otras relaciones políticas".
En pleno mensaje positivo, Montaldo remató: "Francisco me genera una esperanza, tiene muchos elementos para escuchar al Espíritu Santo".