Que Dios ilumine a Macri
La inflación ha convivido con nosotros durante décadas. Sabemos perfectamente lo dañina que es, su capacidad para corroer el salario de los trabajadores. El billete actual de 100 pesos es un claro ejemplo.

Martes 26 de Enero de 2016

La inflación ha convivido con nosotros durante décadas. Sabemos perfectamente lo dañina que es, su capacidad para corroer el salario de los trabajadores. El billete actual de 100 pesos es un claro ejemplo. Si hace un año con 100 pesos se podían comprar 10 productos por día, hoy sólo podemos comprar dos productos. Ese envilecimiento de la moneda es la esencia de la inflación. Frente a este flagelo, los gobernantes de turno, civiles y militares, se valieron de las mismas estrategias: ajustes, devaluaciones, achicamiento del gasto público, creación de nueva moneda. Y los resultados siempre fueron los mismos: más inflación y más recesión. A diferencia de la ex presidente Cristina, Macri ha reconocido la existencia de la inflación. Prueba de ello lo constituye su decisión de crear a lo largo de 2016 los billetes de 200, 500 y 1.000 pesos. Su decisión de devaluar la moneda un 40 por ciento no ha hecho más que echar más leña al fuego. Hoy la moneda vale un 40 por ciento menos que hace un mes por obra y gracia de un presidente que evidentemente desconoce nuestra historia económica o, lo que sería mucho peor, la conoce pero decidió ignorarla. Como hasta ahora no hay indicios de que el flamante gobierno tenga decidido aplicar un plan antiinflacionario, de aquí en adelante sólo cabrá esperar más y más inflación con las consecuencias por todos conocidas: más pobreza, más injusticia, más conflictividad social y menos trabajo. Que dios ilumine al presidente Macri.

Hernán Andrés Kruse