Domingo 17 de Octubre de 2010
El ex canciller Rafael Bielsa ha recalado en la provincia de Santa Fe con la intención de participar nuevamente, el año próximo, como candidato a gobernador de la provincia. Pero Bielsa ha cometido un error, que hasta dicen que se lo han hecho saber los más allegados: ha puesto como operadores políticos al ex concejal del peronismo Lisandro Brevia y al ex candidato a intendente de Funes, Santacruz, que obtuvo una cómoda derrota en las elecciones pasadas en esa comunidad santafesina. La verdad es que Bielsa ha dicho en recientes declaraciones lo siguiente: "Yo estoy trabajando para ver qué posibilidades hay en la provincia de que el justicialismo tenga una sola expresión electoral. Queremos que esta expresión sea competitiva y tenga chances ciertas de disputar la elección del 2011. Yo creo que la discusión provincial es absolutamente distinta a la nacional". Y es bueno que el ex canciller y ahora candidato kirchnerista trabaje para la unidad del peronismo y para el triunfo de esa fuerza, pero no habrá unidad y no habrá triunfo si los operadores políticos no están a la altura del prestigio que tiene Bielsa. El ex canciller no puede estar acompañado en operaciones políticas por dirigentes que en el pasado han tenido antecedentes penales o por ex candidatos que perdieron las elecciones. El ex canciller, un hombre inteligente y de ganado prestigio, no puede permitir que se le achaque a un ex operador político de su sector ahora apartado que ha hablado con intendentes para que no concurran al acto que organiza Bielsa. No es cierto que este hombre haya pedido a intendentes que no estén presentes en el acto que se realizará mañana. Bielsa tiene una buena imagen y para consolidarla deberá contar entre sus acompañantes con gente de prestigio y solicitarle a aquellos que no le hacen bien a su imagen que den un paso al costado.
Pedro A. González
4.321.274-3