Edición Impresa

Putin visitó la anexada Crimea en abierto desafío a Ucrania

La tensión es máxima en Ucrania, donde mañana está convocado un referendo independentista en dos provincias orientales que están en manos de los prorrusos.

Sábado 10 de Mayo de 2014

El presidente ruso Vladimir Putin visitó Crimea, en uno de los días más importantes para Rusia, el aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi en 1945. La visita fue criticada por Ucrania, a la que perteneció Crimea hasta que fue anexada por la fuerza por Rusia en marzo pasado. A su vez, en una ciudad no muy lejana, Mariupol, murieron siete separatistas prorrusos a manos del ejército ucraniano. La tensión es máxima en Ucrania, donde mañana está convocado un referendo independentista en dos provincias orientales que están en manos de los prorrusos.

   En medio de duras críticas de Occidente y de Ucrania, Putin asistió desde un barco anclado en la bahía de Sebastopol a un desfile de diez buques de guerra, así como 70 aviones de combate y helicópteros, en una abierta exhibición de poder militar con motivo del 69 aniversario de la victoria sobre Alemania nazi. La televisión estatal rusa transmitió en vivo los festejos en la ciudad portuaria crimea. En un breve discurso en Sebastopol, Putin dijo que con la anexión de Crimea a Rusia se había recompuesto “una verdad histórica”. Su visita fue una demostración de poder frente a Kiev y Occidente, en medio del grave conflicto que vive Ucrania por la multiplicación de los movimientos separatistas prorrusos.

   En la ciudad ucraniana de Mariupol siete milicianos prorrusos fueron abatidos por el ejército ucraniano. Además, casi 50 personas resultaron heridas en Mariupol. Originalmente se había hablado de al menos 20 muertos en las filas prorrusas. También hubo informes de enfrentamientos en Donetsk, con varios heridos. Por la noche se informó de tiroteos en Slaviansk. Donetsk, Slaviansk y Lugansk son ciudades del este ucraniano que confornan el núcleo de la rebelión prorrusa, y donde se ha detectado la mayor presencia de milicianos muy bien armados, incluso con blindados y misiles. Otras ciudades, como la mayor de la región, Jarkov, se han mantenido en manos de sus autoridades constituidas y ajenas a la violencia.

   Los separatistas se preparan para decidir mañana en un referendum su indedendencia, a pesar del pedido del mismo Putin de aplazarlo. Más de tres millones de personas en las provincias de Donetsk y Lugansk votarán. Pero otras provincias del este y sur ucraniano, como Jarkov, Dniepropetrovsk Zaporizhnia y Kherson, además de Odessa, se mantienen al margen de la consulta, convocada por autoridades autoproclamadas y apoyadas por las milicias. Las condiciones y garantías para los votantes en este referendo son así muy dudosas. Como ocurrió en Crimea, las milicias prorrusas dominan las calles y ninguna autoridad civil puede garantizar que no haya represalias contra los proucranianos o quienes voten “no”.

   “Aún nos queda por delante mucho trabajo, pero con su ayuda superaremos todas las dificultades, porque estamos juntos y eso significa que somos más fuertes”, subrayó Putin en Sebastopol, sin mencionar el conflicto en Ucrania. Fue la primera visita de Putin a Crimea desde la anexión de esta ex república autónoma ucraniana a Rusia, el pasado 18 de marzo. La anexión no es reconocida internacionalmente. Ya antes de la llegada de Putin a Crimea, el primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, había calificado la visita como una “provocación”. Poco después, Ucrania calificó la visita como una “abierta falta de respeto”, en una declaración del Ministerio del Exterior en Kiev.

   Estados Unidos también se refirió a la visita de Putin como “provocativa e innecesaria. Crimea forma parte de Ucrania, y no reconocemos los pasos ilegales e ilegítimos emprendidos por Rusia al respecto”, dijo la portavoz del Departamento de Estado Jen Psaki. El secretario general de la Otán, Anders Fogh Rasmussen, calificó de “inoportuna” la asistencia de Putin a Crimea. Rasmussen subrayó durante una visita a Estonia —nación báltica con minoría rusa que se siente amenazada por Moscú— que Crimea sigue siendo territorio ucraniano según el derecho internacional y que la visita de Putin se produjo sin la invitación de Kiev. También subrayó que se sigue sin constatar una retirada de tropas rusas de la región fronteriza con Ucrania, como anunció el miércoles Putin.

Sebastopol. Putin también elogió la actuación de la población de Sebastopol durante la Segunda Guerra Mundial. La ciudad fue sometida por los nazis a un duro asedio en 1942. “Incluso cuando nuestras tropas abandonaron la ciudad, Sebastopol no se rindió”, dijo Putin. Las tropas nazis capturaron Sebastopol en el verano del 1942.

   Más temprano, Putin había presidido el desfile central por el día de la victoria en Moscú, el mayor realizado en años. Tanques, aviones y misiles balísticos en la plaza Roja fueron un recordatorio de la determinación de Putin por revivir el poderío de Rusia 23 años después del colapso soviético. Los analistas señalan, empero, que es un objetivo imposible, dada la debilidad económica de Rusia, un país emergente con enormes regiones subdesarrolladas y que tiene como casi única fortaleza la exportación de hidrocarburos. De hecho, su único sector de alta tecnología es el de las armas, de las que es gran exportador.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario