Sábado 09 de Junio de 2012
San Petersburgo, Rusia. — El presidente ruso,Vladimir Putin, convirtió ayer en ley un proyecto que aumentará drásticamente las sanciones para quienes participen en protestas que violen las normas de orden público, sólo días después de una manifestación en contra de su mandato de 12 años. Putin dijo en una reunión con altos magistrados en San Petersburgo que decidió convertir en norma el proyecto de ley pese a las objeciones de su propio asesor de derechos humanos, Mikhail Fedotov, quien solicitó al presidente que la censure. La gente que participe en protestas donde se viole el orden público podría enfrentar sanciones de 300.000 rublos (9.100 dólares), una cifra por encima del salario promedio anual, mientras que los organizadores de las manifestaciones podrían recibir multas de hasta 1 millón de rublos.
Justificación. Putin, que ha ignorado una ola de protestas que debilitaron su poder antes de su retorno a la presidencia, dijo que la ley evitaría que las manifestaciones se conviertan en un descontento social masivo similar al de Europa, donde se incendiaron vehículos y se saquearon comercios. "Al garantizar a algunos ciudadanos el derecho a expresar sus opiniones, incluyendo en las calles, la sociedad debe proteger a otros ciudadanos del radicalismo", refirió. Lo preocupante de la norma es que el solo hecho de portar una cinta blanca, distintiva de la oposición, o cubrirse la cara puede llevar a quien proteste a ser multado.
Líderes de la oposición sostuvieron que el Kremlin se apresuró en aprobar la ley para que entre en vigencia antes de una planeada manifestación contra Putin, el martes, y dijo que el proyecto de ley podría radicalizar a la fuerza opositora.