"Puede ocurrir muy fácilmente en EEUU"

Martes 15 de Marzo de 2011

“El trágico suceso de Japón puede ocurrir muy fácilmente en Estados Unidos”, advirtió ayer el congresista demócrata Ed Markey, en un duro comunicado que hizo temblar a la industria nuclear, según publica el diario español El Mundo, en su edición digital.

Markey reclamó un parate temporal de la construcción de nuevos reactores y pidió que no se renueven los permisos de funcionamiento de las centrales californianas de San Onofre y el Cañón del Diablo, construidas en zona de alto riesgo sísmico de la falla de San Andrés. La petición de Markey tuvo un amplio eco en el Congreso, dos días antes de la comparecencia del secretario de Energía Steven Chu para informar sobre los planes de prevención ante desastres naturales en las centrales nucleares de Estados Unidos.

Hasta el senador independiente Joe Lieberman, uno de los más firmes impulsores del renacimiento nuclear, ha admitido la necesidad de una reflexión colectiva: “No vamos a dejar de construir centrales nucleares, pero vamos a pisar el freno hasta que entendamos las ramificaciones de los que está pasando en Japón”.

Estados Unidos cuenta con 104 reactores en funcionamiento en 65 centrales, que generan el 20% de la energía del país. Una gran parte de los reactores están situados cerca de la costa o en las cercanías de grandes ciudades, como Los Angeles, San Diego o Nueva York.

Al menos 23 de los reactores funcionan con el sistema de contención conocido como Mark I, similar al de la planta de Fukushima Daiichi, dañada por el terremoto de Japón. “Las plantas más vulnerables en Estados Unidos son sin duda las dos que se encuentran sobre la falla de San Andrés”, aseguró Robert Alvarez, experto en tecnología nuclear del Instituto para Estudios de Política y ex funcionario del Departamento de Energía, a la cadena CNN.

“Fueron construidas para soportar terremotos de la magnitud 7,5, muy inferior al ocurrido en Japón o incluso en San Francisco en 1906. Pienso que no se deberían renovar sus licencias de funcionamiento”.

La emergencia nuclear de Japón se produce apenas dos meses después de que el presidente Obama anunciara el destino de 36 mil millones de dólares para impulsar la construcción de 20 centrales nucleares.

Bill Gates, accionista mayoritario de TerraPower, alardeó hace unos meses de su alianza con Toshiba para fabricar un reactor de cuarta generación con uranio empobrecido. El terreno estaba abonado para el renacimiento nuclear en EEUU, por primera vez desde el accidente de Three Mile Island en 1979.