Miércoles 06 de Marzo de 2013
Antes de que se legislara sobre la ley de medios escuché por radio una extensa publicidad que, de pronto, el locutor aceleró su voz de tal manera que era ininteligible. Escuchando mejor, descubrí que era un encubrimiento de las condiciones y requisitos para acceder a la promoción del producto, que por ley debían especificarse. Escuché cientos de ellas. Como era fiel a una emisora de radio, la locutora muy tímidamente explicó que no había ley que lo prohibiera. Lo mismo dijeron otros locutores y periodistas. Lógico, “se cuidan los zapatos andando de rodillas”. Cambié de emisora, igual resultado. Envié notas al entonces Comfer, nunca fueron contestadas. No escuché más radio. Llegó la ley de medios y burlándose de ella, por TV se lee: “comienzo y fin de espacio publicitario”. No se cumple. No sólo en los programas en vivo, hasta las ficciones se interrumpen para pasar publicidades, lo mismo pasa en las radios rosarinas. ¡Cuántas mentiras, por Dios!
Rosa Gálvez
DNI. 5.499.585