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Prudencia o contagio

Solo se presentaron dos o tres casos consecuencia de contagios de personas provenientes de otros lugares.

Domingo 28 de Junio de 2020

Durante unos cuantos días, el Covid-19 no afectó a nuestra ciudad. Solo se presentaron dos o tres casos consecuencia de contagios de personas provenientes de otros lugares. La capital de la Argentina y el Amba, junto a la provincia del Chaco, se han convertido en los espacios más complicados de la pandemia y, por tanto, las amenazas más latentes que padecemos los rosarinos. El trabajo realizado aquí con éxito es el resultado de la experiencia y el conocimiento de profesionales que se han formado durante años para enfrentar situaciones endémicas, epidémicas y pandémicas. No es posible tirar por la borda lo hecho por gente descuidada que no comprende la realidad y no respeta al otro. Durante estos tiempos quedó demostrado que tenemos, con urgencia, que aprehender los recaudos necesarios para cuidarnos y cuidar. Nuevamente nuestra sociedad, en muchas situaciones, privilegió el individualismo. También hay que destacar que un porcentaje importante de la población desarrolló conductas ejemplares pero cayó posteriormente en un relajamiento negativo. No somos responsables ni comprometidos con nosotros y el resto de la comunidad. Haciendo un simple relevamiento, observamos en el centro, en las calles, en las avenidas o bulevares, en el transporte, en algunos negocios, en los bancos donde cobran jubilados, en los cajeros electrónicos y en otros lugares que el distanciamiento social y obligatorio, y el barbijo no existen. Entonces, los irrespetuosos y los relajados hoy encarnan una peligrosidad velada. El desafío es seguir sin casos y sentirnos orgullosos de ser una ciudad de más de un millón de habitantes reconocida por los medios extranjeros, obviamente los locales y algunos del interior aunque casi sin reconocimiento del centralismo porteño. La argumentación de esta carta tiene el propósito de mantenernos prudentes y así evitar el contagio. La incertidumbre de otras ciudades tiene que ser aquí una certeza. Prudencia o contagio es una construcción que indica semánticamente una opción positiva causal y otra negativa consecuencia. Una síntesis a la que tenemos que prestar atención.

Mabel Martínez

Reclamo a Cablevisión

Soy clienta de Cablevisión desde hace 12 años. En abril de 2018 me mudé en el mismo edificio del 4° al 3° piso, por lo que pedí el traslado. Vinieron e instalaron dos bocas, una en el living y otra en el dormitorio. Tenía un tercer TV que estaba sobre la mesa de la cocina. Jamás pedí una instalación en la cocina. Recibí un llamado entonces, me retiré un poco para hablar tranquila y de golpe sentí un ruido terrible, se les cayó el TV de la cocina, donde no tenían que ni entrar. Perforaron desde el living a la cocina rompiendo los zócalos que son irremplazables y me instalaron rompiendo las paredes 15 metros de cable. Al ver todo eso les dije arreglaran todo. La respuesta de ellos fue “pegalo con la gotita o reclama a la empresa”. Así lo hice y allí comenzó la odisea. Luego de más de 40 llamados y esperé vanamente en mi casa a que llegaran a verificar los daños producidos. A pesar de todo, siempre seguimos abonando lo que nos venía en la boleta. En diciembre de 2019 vino un técnico que arregló internet, le contamos y mostramos los daños producidos. No podía creer lo que habían hecho, retiró los cables de la cocina y habló con su supervisor llamado Emilio Cuello (orden de trabajo 537360388) el cual dijo que por los daños ocasionados íbamos a pagar 1.000 pesos por mes durante un año y que a la semana siguiente iba a venir un albañil a cubrir los huecos con enduido, pintar y arreglar los zócalos. Nos quedamos esperando y nunca vino nadie. En diversas oportunidades intentamos hablar vanamente con el señor Cuello, el cual se esfumó. En febrero fue la última vez que aboné porque cuando llamaba se burlaban o me cortaban. Luego vino la cuarentena y no pudimos reclamar personalmente. Nos redujeron a más del 50% internet y canales, Flow no funciona. Entonces están incumpliendo las leyes impuestas por el presidente de que no se puede cortar nada. Solamente llaman para que abonemos y nunca para darnos una solución. Llamamos para explicar el motivo por el cual no abonamos cuando la semana pasada me atendió Roberto Collar de la provincia del Chaco, burlándose me dijo y habrá sido “un TV de morondanga”, cortando la llamada. Ya no nos podemos comunicar con nadie, llamamos y lo único que dicen es que paguemos y no nos dan solución. Cablevisión Fibertel nos debe a nosotros más de lo que no abonamos. Nos dirigimos a Defensa del Consumidor y nos respondieron que mandemos mails, nombres y números. Si algún empleado idóneo de Cablevisión Fibertel desea solucionarlo por las buenas, ruego se comuniquen, tienen todos mis datos. Muchas Gracias.

María Angélica Hidalgo Bertero

DNI 17.229.026

El mejor regalo para papá

Es imposible encontrar para papá un regalo que simbolice con exactitud su amor por nosotros, sus años de entrega, su lucha imparable por nuestro bienestar. Solo lo lograremos un poco si en el giro de nuestra calesita vital repetimos sus hazañas con nuestros hijos. Entonces, esté donde esté, seguro sonreirá. Le gustará el regalo. Apreciará el contenido. Si partió un día, nos verá de lejos, si está de este lado valorará que nos acercaremos sin darle un abrazo para cuidar su vida. El entiende, porque sin dudas prefiere como siempre proteger la nuestra. El aislamiento y el distanciamiento son un verdadero sacrificio, aunque por allí se dijo que no era tal. Esta realidad social que estamos viviendo no es el futuro que soñó papá. La pandemia, jamás imaginada, un día se terminará y la Argentina que ya está quebrada, quedará a la espera de que usemos las férreas herramientas que nos dio, o nos da papá, para abrir escuelas, negocios y fábricas, erradicar la delincuencia, la droga, los femicidios. Lograr entre todos mayor equidad. Si eso hacemos, porque aprendimos de su ejemplo, será el mejor regalo que le podremos dar.

Edith Michelotti

Carta dirigida al sistema educativo

Necesito que alguien me escuche. Siempre fui una chica responsable o por lo menos eso trato de ser, pero este año la verdad que están pasando un montón de cosas que me dan impotencia. Entre ellas, que los chicos que repitieron pasen de año. Creo que es la que más me desmotiva. ¿Cómo puede ser que a personas que no les interesó nada, ni les importó nada (porque ni siquiera tenían respeto por dejar escuchar a los demás) pasen así? Yo quiero a mis compañeros, porque compartí muchísimas cosas con ellos, pero también sé cuando una situación es injusta, y no sólo para mí sino para los demás también, porque no solamente yo me esforcé por llegar hasta donde estoy. Además, el año pasado no había pandemia, no logro comprender el motivo. Siento que de alguna manera se nos ríen en la cara, y que unos trabajos (encima algunos copiados) no van a igualar un año de estudio, explicaciones, pruebas. Siento que el esfuerzo que hice el año pasado fue totalmente en vano y me parece injusto, yo sé que me sirve a mí y para mi futuro, ¿pero de qué me sirve eso si dejo que otras personas me pasen por encima, desvalorice el esfuerzo y la voluntad que uno le pone para ser alguien en la vida? La mayoría de las personas en este país son egoístas porque piensan y actúan por conveniencia propia, ni les importan los pocos que se desviven mientras ellos estén bien. Trato y trato de seguir cumpliendo pero mi cabeza no me acompaña, hago lo que puedo. Pero siento que ya todo está perdido. Disculpen las molestias pero necesitaba expresarme. No me gusta decir estas cosas porque lo siento como un ataque o algo así hacia las personas que repitieron. Me hace sentir mal porque son mis compañeros o gente buena que le tengo aprecio y afecto, pero ellos podrían haber pasado por su propia voluntad. Se les dieron muchísimas oportunidades, solamente no se esforzaron. Y los que sí nos esforzamos vemos esto como algo injusto. Yo siempre trato de enfocarme en lo mío y no mirar a los demás, pero entendí que ante una situación de injusticia si no hablás de alguna manera también sos parte de eso. A veces es necesario decir lo que muchos piensan pero no se animan a hablarlo.

Pilar Porta

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