Miércoles 21 de Abril de 2010
Villa G. Gálvez.— Como consecuencia del mal estado en que se encuentra el vertedero municipal, debido a falta de mantenimiento y a la enorme cantidad de residuos recibidos a diario, unas 100 toneladas, prácticamente ha colapsado. Además, sufrió la extracción de tierra y estas faltantes forman cavas profundas llenas de aguas residuales que contaminan parte del reducido espacio con que se cuenta. Se agrava la situación cuando en los días de lluvia los camiones ven dificultada la operación en el predio.
Ante tales inconvenientes, el presidente de la Comisión de Ecología y Medio Ambiente del Concejo, Carlos Dolce, realizó un detallado informe sobre el problema de la acumulación de la basura domiciliaria. Señala que la ciudad debe trabajar de manera responsable con sus residuos, pasando del basural a cielo abierto al relleno sanitario. Se apoya en el artículo 3 de la resolución 128 de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia, emitida en 2004. La misma dice que "se prohíbe en el ámbito provincial la disposición final de residuos sólidos urbanos en vertedero a cielo abierto".
"Está claro que para pasar de un basural a cielo abierto a un relleno sanitario se necesita tiempo y dinero —indica Dolce— sobre todo, lo último, lo que puede haber determinado que hasta ahora no se resolviera tamaña cuestión".
Circunvalación. Por tal motivo, el Ejecutivo municipal elevó al Concejo un convenio con la empresa Benito Roggio e Hijos SA-Rovella Carranza SA UTE para el saneamiento del vertedero municipal. La iniciativa de la Intendencia, oportunamente anunciada por LaCapital, consiste en la extracción planificada de tierra por parte de las empresas citadas para la construcción del tercer carril de la circunvalación rosarina, con la consecuente construcción de una serie de cavas, a cambio de la entrega de maquinaria vial.
"El proyecto tiene dos ejes; el primero es el intercambio de 100 mil metros cúbicos de tierra por un tractor oruga (topadora), herramienta que permitiría trabajar diariamente en el reacomodamiento del predio; la realización de una alcantarilla y de calles de acceso a las nuevas cavas; la construcción de otras para residuos sólidos urbanos inertes; realización del canal perimetral y un estudio de impacto ambiental", señaló Dolce.
"Por otra parte, agregó, la empresa traería 90 mil metros cúbicos de inertes —tierra negra, escombros y sedimentos no contaminantes— cambiando su depósito en el predio por la limpieza del camino de acceso y de las calles internas del vertedero. El vuelco de estos materiales permitiría recuperar el nivel de una vieja cava cuyo uso actual fue prohibido por la provincia por tener contacto con las napas y estar inundada, el cierre de cavas existentes con estos inertes y el reordenamiento y volcado de los residuos dispersos".
Del acuerdo también surgiría un beneficio económico para la Municipalidad, la que percibiría tres pesos por cada metro cúbico de inertes ingresados, con lo que se cubriría el costo de la obra.
Informe: Omar Simón
Transparencia
Para Dolce, si el proyecto se aprobara, “sería un ejemplo de transparencia en el que el justicialismo, como opositor, tendría a su alcance todas las herramientas para que, además de terminar con la informalidad con la que disponemos de la basura, esta acción se convierta en un modelo serio de trabajo”.