Jueves 05 de Marzo de 2009
"Fui al hospital Perón, pero es imposible que te atiendan, había que hacer unas tres horas de cola, así que fui a una clínica privada. Se comprobó que tengo dengue, los síntomas se manifiestan a los siete días de ser picado por el mosquito, y justo en esa fecha, había estado en el barrio Santa María, uno de los lugares afectados", dijo ayer Marta Juárez, antropóloga que vive en Tartagal, a La Capital .
"Sentí dolores de cabeza que casi me desmayan y tenía fiebre. La situación es muy grave y las autoridades parecen negarse a declarar la emergencia sanitaria. El intendente dijo que llegaron 35 repelentes, no dice dónde están. Compré uno pequeño y me cobraron 12 pesos", indica la investigadora de 50 años, que dirige el portal de noticias el Norte del Bermejo.
"No entiendo por qué no decretan la emergencia que permita disponer de más médicos, camas y un avión sanitario", indicó. "En la noche del martes hubo cortes de ruta en la zona del alud. La gente está indignada y pide agua", resaltó la investigadora, quien también trabaja sobre la cultura de los pueblos originarios que habitan Tartagal. "En algunos barrios, la gente tomó muestras del agua porque sale de las canillas con gusanitos". Y sobre el clima indicó que ayer "el viento sopló muy fuerte, con mucha humedad y 39 grados de temperatura".
Más víctimas."No se informó, pero ya había casos de dengue en Tartagal antes de producirse el alud, y deben ser más las víctimas. Se cree que los dos fallecidos con síntomas de la enfermedad fueron víctimas del dengue. La nenita wichi que murió no recibió atención en la guardia del hospital, que está colapsado", explicó.
También dijo que "el intendente dice llegó un millón de pesos de la provincia, y que pagó 450 mil a piqueteros para sacar el barro de las casas, pero ellos dicen que no recibieron nada y que se arreglaron y organizaron solos".