Protestas en Brasil contra Dilma y Lula en el día de la fiesta nacional
Dos enormes muñecos inflables, uno de la presidenta Dilma Rousseff, luciendo una nariz de Pinocho, y otro de su antecesor Lula da Silva vestido de preso, destacaron durante una protesta realizada en Brasilia...

Martes 08 de Septiembre de 2015

Dos enormes muñecos inflables, uno de la presidenta Dilma Rousseff, luciendo una nariz de Pinocho, y otro de su antecesor Lula da Silva vestido de preso, destacaron durante una protesta realizada en Brasilia en paralelo al desfile oficial por el Día de la Independencia brasileña.

Los muñecos, de unos 15 metros de altura, fueron erguidos en el cantero central de la Explanada de los Ministerios por el Movimiento Brasil, que integra el conjunto de colectivos que defienden la destitución o renuncia de la mandataria del Partido de los Trabajadores (PT). Los muñecos se llaman "Pixuleco" y "Pixuleca" en alusión a la forma como declararon implicados en el escándalo de corrupción en Petrobras. Con esos términos se refería el tesorero del PT, Joao Vaccari Neto, a los sobornos que pedía. "Pixuleco" significa en portugués "cambio chico" o "unas pocas monedas", y fue el nombre dado por la policía federal a la etapa de la operación que desmanteló la red ilícita en la que arrestó a Vaccari Neto.

Además de los muñecos, los manifestantes portaban carteles en defensa de la destitución de Rousseff. Por razones de seguridad, la policía revisó a los manifestantes que portaban mochilas o bolsas.

Paralelamente, según el portal del diario O Estado de Sao Paulo, unas 20.000 personas participaron en los desfiles oficiales, que contaron con la presencia de Rousseff, el vicepresidente Michel Temer y varios ministros. Según el portal "G1", del grupo Globo, personas vinculadas al Movimiento Resistencia Popular, que aseguró no tener ninguna vinculación con los que piden la salida de Rousseff, quemaron neumáticos a unos tres kilómetros del desfile oficial en demanda de viviendas populares. Las manifestaciones en contra de la presidenta ocurren en momentos en que las investigaciones por el escándalo en Petrobras cierran el cerco en torno a la mandataria y dos de sus principales ministros, el jefe del Gabinete Civil, Aloizio Mercadante, y el secretario de Comunicación Social de la Presidencia.

Rousseff admitió que su gobierno quizá haya cometido algunos errores, pero anunció su compromiso de superarlos. En un discurso por el Día de la Independencia, Rousseff señaló que los problemas financieros que atraviesa el país derivan en parte en los recursos que se han canalizado a los programas sociales implementados por su gobierno y por el de su predecesor Lula da Silva. "Que si hemos cometido errores, y es posible, vamos a superarlos'', declaró Rousseff. "Lo que quiero decir, con toda franqueza, es que estamos confrontando estos desafíos, estas dificultades, y que lo lograremos''. Sin embargo, también atribuyó las dificultades financieras a factores económicos externos, en particular a un menor crecimiento en los países emergentes. "Nadie que sea honesto puede negarlo'', apuntó. La popularidad de Rousseff ha caído a menos de 10 por ciento en los últimos meses. Rousseff aprovechó el desfile en Brasilia para hacer una exhibición de unidad con su vicepresidente Michel Temer, quien estuvo a su lado. Temer había insinuado días atrás que Rousseff podría no concluir su mandato.