Protesta y quema de colchones de jóvenes alojados en el Irar
El desborde en la cantidad de jóvenes internados en el Instituto de Rehabilitación del Adolescente de Rosario (Irar) generó una protesta de jóvenes que ayer encendieron colchones para reclamar condiciones más dignas de alojamiento.

Martes 02 de Marzo de 2010

El desborde en la cantidad de jóvenes internados en el Instituto de Rehabilitación del Adolescente de Rosario (Irar) generó una protesta de jóvenes que ayer encendieron colchones para reclamar condiciones más dignas de alojamiento. El riesgoso reclamo (una modalidad que en abril de 2007 se cobró la vida de Néstor Salto, de 17 años, en una celda del lugar) se produjo en un momento en que la capacidad del edificio se encuentra saturada. Ayer había 58 chicos internados pese a que existen 48 plazas.

"En el Irar hacen falta programas que no sean solamente de encierro", dijo la integrante de la Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC) Lilian Echegoy, quien medió en el conflicto. "Los pibes prendieron colchones para protestar por la falta casi total de actividades y de lugar", indicó. A la mañana, dos chicos que habían sido ubicados en un aula reclamaron porque "ahí no tienen agua ni baño. Ellos estaban muy nerviosos y plantearon que no se bañaban desde hacía dos días y que preferían estar encerrados en una celda con baño antes que en ese lugar", precisó.

En ese momento integrantes de la CTC se encontraban en el edificio de Saavedra y Cullen y dialogaron con los chicos. "A la tarde hubo problemas en el sector G donde también encendieron colchones. El nivel de demanda es tal que comienzan con este tipo de protesta sin medir las consecuencias", alertó Echegoy.

Asimismo, la CTC denunciará hoy en un juzgado de Menores que dos chicos de 16 años fueron "muy golpeados en la espalda" el domingo a la tarde por personal del Servicio Penitenciario, que controla al lugar pese a las denuncias ante organismos internacionales de derechos humanos por la violación que eso representa a la legislación en materia de infancia.

"Hay chicos en las aulas, en la enfermería y en un garaje, sin la atención mínima, pocas salidas al aire libre y las cloacas se tapan", planteó Echegoy.