Lunes 09 de Marzo de 2009
Todos soñamos en nuestra adolescencia realizar un primer viaje con nuestros amigos. El mes pasado, mi hija junto con tres chicas pudieron cumplir ese sueño. Contratamos a la empresa Daminato, de Córdoba 858. La elegimos por su prestigio y trayectoria. Mi hija y sus amigas viajaron a Villa Gesell y fueron alojadas en el hotel Aloha, de Paseo 104 Nº 185. Apenas llegaron debieron esperar más de cuatro horas para poder ingresar en la habitación, ya que la estaban reacondicionando porque –según sus dueñas– había sido "destrozada" por sus anteriores moradores. La pieza era para dos personas, no para cuatro, como estaba previsto. Allí debieron estar hacinadas durante una semana y utilizaron una cama para dejar las valijas, ya que no tenían lugar para ubicarlas. El baño era muy precario, con un hilo de agua en la canilla y la ducha. Tampoco, durante esos siete días, hubo servicio de limpieza. Daminato recibió nuestra queja a tiempo pero no hizo nada para remediarlo. Al llegar, junto a otra madre, hice el reclamo personalmente. De todas formas, queremos advertir de lo ocurrido por este medio, para que no vuelva a suceder.
Susana Vaccaro