Lunes 14 de Junio de 2010
La ciudad entrerriana de Larroque prohibió por ordenanza el funcionamiento de whiskerías y cabarets en su territorio, con la aprobación de una ordenanza por unanimidad de los concejales.
El Concejo Deliberante de Larroque señaló en su ordenanza 45 de 2010 que la prohibición de esos locales y toda tramitación para su funcionamiento “procede de nuestra profunda convicción de que el Estado no puede avalar institucionalmente un modelo social que garantiza el uso colectivo de las mujeres más desfavorecidas ni las prácticas masculinas de acceso por precio a su cuerpo”.
“La regularización y legalización de la prostitución no instaura un modelo normativo sino un sistema de valores que contiene el mensaje de que es legítima la explotación por terceros del cuerpo de las mujeres”, añadieron los ediles.
Ordenanzas similares ya están en marcha en la ciudad de Santa Rosa, La Pampa, un decreto en la entrerriana Gualeguaychú y varios proyectos que siguen bajo análisis en Santiago del Estero, Río Negro y La Rioja.
Varios proyectos de ley que analizan los Concejos Deliberantes de Neuquén y Santa Rosa y el cierre de whiskerías que promocionaban la prostitución en Larroque marcaron nuevos avance en las normativas provinciales contra la trata de personas.
En Neuquén. Especialistas del sector que se reunieron en Neuquén en los últimos días para analizar la situación en la zona coincidieron en que “las acciones del Estado argentino no alcanzan para combatir ese delito que mueve grandes sumas de dinero ilícito”, indicó ayer el Centro de Derechos Humanos del Comahue.
Durante un encuentro que se realizó en el Concejo Deliberante neuquino, el director de ese centro, Santiago Márquez Gauna, resaltó la “dinámica que tomaron” las normativas nacionales e internacionales en materia de “prohibición” de los lugares o inmuebles destinados para el ejercicio y promoción de la prostitución.
“Las provincias de Neuquén y Río Negro son una zona obligada de paso para el resto de la Patagonia, siendo propicio para crear verdaderos aguantaderos”, sostuvo el Centro.
Asimismo, resaltó que “Río Negro se ha convertido más allá de una zona de tránsito, en lugar de destino y «ablande» de víctimas, que son violadas sistemáticamente, torturadas, humilladas, coaccionadas y amenazadas para quebrantar su voluntad” para transportarlas de un punto a otro del país. (DyN)