Sábado 28 de Febrero de 2009
El pasado 11 de febrero regresaba de mis vacaciones en Villa Gesell en mi vehículo junto con mi señora, mis dos hijos más pequeños y un amigo de la familia. Llegando a Villa Diego, por la autopista, por esas cosas del destino se revienta un neumático justo cuando sobrepasaba un camión. Al maniobrar para no chocar me voy a la banquina del medio y doy cuatro o cinco tumbos. Por milagro, todos los que viajábamos salimos con algunos golpes leves, gracias a Dios. Pero quiero agradecer profundamente a todos los que pararon para ayudarme, a la policía de la Comisaría 26ª de Villa Gobernador Gálvez, a los bomberos voluntarios y a las ambulancias del Sies que me socorrieron. Creo que a veces no todo es negativo como se piensa o nos quieren hacer creer. Muchas personas trabajan y se desenvuelven a conciencia en este país.
Alberto J. Plensa
ajplensa@gmail.com