Miércoles 05 de Marzo de 2014
Daniel Scioli trompeteó, en Santa Teresita el pasado 22 de febrero, diciendo que lo mejor de este proyecto “está por venir”. Todo proyecto que se dice futurista carece de presencia en la realidad. Leopoldo Lugones también había protestado. Pues en La Nación del 18 de septiembre de 1927 dijo que le hartaba de la democracia “su eterna apelación al porvenir”. Y el 6 de enero de 1924 sostuvo: “Gobernar debe ser una acción empírica de presente; lo que más podemos saber no es adónde vamos, sino cómo vamos”. Mientras tanto, ¡qué barbaridad la frase antidemocrática de Lugones! Porque la democracia lo es todo; es un talismán, ¿no? Felicito a Daniel Scioli por emplear la palabra “proyecto” y no “modelo”. Me congratulo. Y lo exhorto a persistir con sus visiones.
Julio Chiappini / DNI 6.071.522