Proceso penal
En su elaborado artículo "Indignación por las absoluciones en Tucumán" (14 de diciembre), el profesor Víctor R. Corvalán afirma que "el juicio penal nace para condenar.  

Sábado 15 de Diciembre de 2012

En su elaborado artículo "Indignación por las absoluciones en Tucumán" (14 de diciembre), el profesor Víctor R. Corvalán afirma que "el juicio penal nace para condenar. Lo cierto es que las absoluciones demuestran un grave fracaso. Lo que natural y regularmente debe ocurrir en un juicio penal, es que termine confirmando la "teoría del caso" del fiscal y por lo tanto se condene a los acusados. Pero se trata del fracaso de los actores penales…" (p. 16). Esto es falso: el proceso penal no se destina a condenar sino a saber si debemos hacerlo (Carnelutti). Me extraña que Corvalán, que aún trompetea su anacrónico garantismo a ultranza, pregone la reseñada tesis; basta con enunciarla para que se delate su error. Ojalá que, en su grandeza, se rectifique. Si lo hace, no se disminuye sino que acrecentaría su ya proverbial bonhomía. Además, de ser correcta su versión, pasemos derechamente de la acusación fiscal a la sentencia condenatoria, para qué perder tiempo. Mientras tanto, uno también queda en la mala punta de la espada. Pues corregir es ordinario. Para colmo, quien corrige carece del derecho a equivocarse. Y no olvidaba comentar que su repudio a la descalificación a los jueces y su ponderación respecto a sentencias dictadas no por la opinión pública sino por la ciencia y conciencia de los magistrados, son de admirable factura.

Julio Chiappini
DNI 6.071.522