Procesaron a un joven por el crimen de un comerciante
Un muchacho de 20 años fue procesado como uno de los autores del crimen de un comerciante de la ciudad de Santo Tomé ocurrido el pasado 27 de abril.

Miércoles 12 de Junio de 2013

Un muchacho de 20 años fue procesado como uno de los autores del crimen de un comerciante de la ciudad de Santo Tomé ocurrido el pasado 27 de abril. Se trata de Silvestre Nicolás Escobar, quien quedó acusado del homicidio del carnicero Domingo Daniel Farías, dueño del supermercado Don Toti de la ciudad vecina a la capital provincial.

Escobar es el segundo de los tres delincuentes que participaron del hecho que está en manos de la Justicia. El primero en caer fue un menor de 17 años y el tercero está prófugo aunque la policía lo tiene identificado como Pato.

Según medios santafesinos, el procesamiento fue dictado por el juez de Instrucción 6, Sergio Carraro, quien le atribuyó a Escobar el delito de homicidio en ocasión de robo agravado por el empleo de arma de fuego y la participación de un menor de edad, ya que quien habría ejecutado al carnicero fue Micael, el adolescente de 17 años que también se encuentra preso y a disposición de la Justicia de Menores.

A quemarropa. Farías tenía 57 años cuando lo mataron de un disparo calibre 22 en el mentón. Según las pericias lo ejecutaron a dos metros de distancia sin que ofrezca la más mínima resistencia, y delante de su esposa, María Elisa Yapura. Fue a las 20 del 27 de abril cuando el matrimonio atendía a los últimos clientes de la jornada en su negocio mientras aguardaba el final de la transmisión del partido entre Colón y Arsenal. Afuera, en la calle, no había luz y llovía.

En esa circunstancias Farías vio entrar a dos muchachos, uno de ellos empuñando un arma de fuego. La mujer, que estaba sentada en un rincón, sostuvo más tarde que su marido "se quedó inmovilizado y sorprendido". El carnicero estaba parado detrás de una exhibidora y a dos metros el joven armado le apuntaba con el brazo erguido. En tanto, el otro maleante fue hasta la caja registradora de donde se llevó unos 600 pesos en cambio. Cuando Farías movió sus brazos para decirles que no había más plata se escuchó el único y fatal disparo. Tras ello los delincuentes escaparon y la mujer corrió a auxiliar a su esposo.

Yapura reconoció al joven armado que ejecutó a su marido en Tribunales. "Era la persona que llevaba el arma" dijo la mujer en rueda de personas y señalando a Micael, el pibe de 17 años. El nombre de ese adolecente había llegado a los hijos de la víctima el mismo día del sepelio. Entonces un hombre se les acercó y les dijo quién había ejecutado a Farías. El pibe habría dicho que "estaba re loco", que "había metido un caño" y que "tuvo que meterle un tiro a un tipo". Con esos datos la policía logró apresarlo.

Por su parte, Escobar también confesó su participación durante la indagatoria e identificó al tercero como "un tal Pato" que sería del barrio Santa Rosa de Lima y que los esperaba afuera en una moto. El ahora procesado fue apresado después de que su propia madre lo denunciara el 2 de mayo luego de que le robara y vendiera un televisor. El muchacho, en la indagatoria, recordó que el atraco fue porque "lo vieron fácil ya que estaba la puerta abierta y a esa hora estaba oscuro".