Sábado 15 de Enero de 2011
Tras protagonizar hace dos días una frenética carrera a bordo de un Mini Cooper que terminó con el vehículo tumbando y cayendo por el terraplén en el acceso Sur, Oscar Osvaldo Ibáñez, alias Huevo, resultó procesado por el delito de resistencia a la autoridad. La medida mantiene a este hombre de 38 años oriundo de barrio La Tablada, con grueso prontuario y que figuraba como prófugo de la cárcel de Rosario, encerrado en una comisaría de la Unidad Regional II.
La resolución, dictada por el juez correccional en feria Héctor Núñez Cartelle, provocó la encendida reacción de Gonzalo Basualdo, abogado del imputado, para quien no existen pruebas en el expediente del hecho que demuestren que las cosas sucedieron como las contó la policía: que Huevo se accidentó cuando escapaba de dos patrulleros. Por esa razón el defensor pidió revocar la medida por falta de evidencia.
Lo que reportó a la prensa la policía es que alrededor de las 17 del martes en la zona de bulevar Seguí al 100 desde una vivienda se comunicaron al 911 para denunciar que una persona, conocida allí con el sobrenombre de Huevo se había presentado y amenazado de muerte a un muchacho de 19 años. Según fuentes policiales, el imputado, habría empuñado un arma de fuego y hasta efectuado un par de disparos al aire. El señalado se movía en un Mini Cooper gris.
A partir de ahí, según la fuerza, efectivos de la seccional 16ª y del Comando Radioeléctrico dieron con el vehículo indicado y se inició una persecución porque el hombre señalado como agresor intentó evadir a los policías. El seguimiento de los patrulleros se desarrolló con los coches a alta velocidad por varias calles de La Tablada hasta que el Mini Cooper enfiló por Ayolas hacia el Acceso Sur. Todo terminó cuando el conductor del auto intentó superar a un ómnibus por la derecha, al que tocó en esa arriesgada maniobra. Ese roce precipitó que el auto tocara el guardarrail y terminara volcado sobre unos pastizales. El conductor sufrió golpes leves y fue detenido.
Esta secuencia implicó ayer agregar un procesamiento más a la colmada foja delictiva de Huevo. Su abogado respondió que no existe en el sumario policial nada que pruebe que hubo una persecución policial ni tampoco en el texto judicial. "En el acta la misma policía admite que el patrullero, que llegó minutos después del accidente, hubiera actuado en una situación típica de seguimiento: no dieron voz de alto, no activó la sirena ni colocó las balizas", señaló Basualdo. Lo que plantea es que no hubo persecución y por eso no pudo haber resistencia.
¿Por qué huía entonces Ibáñez en el Mini Cooper? "Es que no huía de la policía sino que se había alejado de un lugar donde mantuvo una discusión. Lo que provocó el accidente fue un roce con un colectivo", señaló el abogado. Y la denuncia que provocó la extraña salida a gran velocidad del Huevo la hizo una mujer que señaló que el ahora procesado amenazó a su hijo tras discutir con él en tono elevado. "Esta señora no ratificó la denuncia y por ello mi cliente no fue imputado de amenazas", agregó Basualdo.
La condena. Ibáñez tiene una condena firme por abuso sexual agravado contra su propia mujer que estaba cerca de cumplir. En esa situación incumplió condiciones exigidas por el Patronato de Liberados que le valió un requerimiento de captura parte del juzgado de Ejecución de Rosario. Según Basualdo esa causa estaba en trámite de cierre en la oficina diez de la Unidad Regional II.
Ibáñez tiene imputaciones por delitos graves y variados: además del que le valió una condena, en su legajo figuran causas por casos de robo, portación ilegal de arma de fuego, lesiones y amenazas. Está investigado -sin ninguna imputación- por una fuerza de seguridad nacional en el marco de un expediente por tráfico de estupefacientes. No tiene oficio ni ingreso fijo. Y al momento de ser detenido manejaba un Mini Cooper modelo 2010 valuado en 40 mil dólares.
Nochebuena
El Huevo Ibáñez cayó preso veinte días antes de esta persecución: el 17 de diciembre Omar F. L. lo denunció por dispararle un tiro. Aseguró que Huevo lo hizo desde su camioneta Ford Eco Sport negra en la zona sudoeste. El caso lo tuvo el juzgado correccional Nº 10. No se pudo probar su autoría y quedó libre el día de Nochebuena.