Miércoles 04 de Marzo de 2015
En la forma en que se trata este tema parece que no se va a resolver nunca. Para empezar, existe una ley nacional que prohíbe la tracción animal (que no sea humana, por supuesto) y que en Rosario no se cumple. La Municipalidad para dar cumplimiento a una ordenanza que ya lleva como cuatro años de aprobada, propone a los carreros soluciones para reemplazar los carros y los caballos, no así el trabajo que hacen con los mismos, con lo que se crean más problemas que los que se resuelven. Además de ni acercarse a lo que se definió como "objetivo del siglo" de "Basura cero". La gran pregunta sigue siendo ¿por qué la gente que se dedica a colectar el material reciclable tiene que hacerlo a cuentagotas en el ámbito de toda la ciudad, seleccionando lo que quiere llevar en plena calle o hasta metiéndose dentro de los contenedores? Hace poco más de seis meses se inauguró con bombos y platillos una planta para hacer la selección de la basura de la recolección formal (para lo que existe el presupuesto más grande de la municipalidad) en condiciones razonables. De los resultados de esta planta no hubo información alguna. Cualquier iluso (como yo) pensó que se trataba del modelo a replicar en toda la ciudad y avanzar sobre el objetivo de basura cero, y ocupando los que actualmente lo hacen por sus medios, no obstante, parece que nos alejamos cada vez más. Me parece que es tiempo de ordenar el pensamiento de los que tienen que tomar las decisiones. Dice el refrán: "El que no sabe a dónde va, ningún viento lo lleva".
Jorge Cadiboni / DNI 6.033.673