Próximamente en esta sala: Cromañón
Cuando uno comienza a desenmarañar esos complicados ovillos que son las ordenanzas, empieza a encontrar finos hilos que corren el riesgo de romperse por su inconsistencia.

Viernes 04 de Septiembre de 2009

Cuando uno comienza a desenmarañar esos complicados ovillos que son las ordenanzas, empieza a encontrar finos hilos que corren el riesgo de romperse por su inconsistencia. Al momento de tener que dar una habilitación se supone que los inspectores después harán bien su trabajo, ya que los vecinos tenemos que dar o no el consentimiento, sin tener conocimiento de las obras que teóricamente quedarán a cargo del contralor municipal. En realidad, no me quedo muy tranquila cuando los vecinos planteamos que el salón a habilitar en calle Juan M. de Rosas 1630 tiene un ingreso de 1,10 que funcionaría también como salida de emergencia. Ya ha pasado en Rosario que en un local se obstaculizó la entrada y murieron muchas personas. En este salón llegado el caso, sólo tienen acceso a una terracita con proyección a lugares inaccesibles de casas linderas o a otra pequeña azotea de un edifico vecino que no autoriza servidumbre de paso. La Municipalidad supone que llegado el momento "por una cuestión de humanidad" se "considera" se les dará acceso. Nuestro planteo como vecinos: ¿la Municipalidad considera "por una cuestión humanitaria" el descanso de los vecinos al permitir estos antros bailables? Aconsejamos a la gente que va a participar de estos eventos: acopiarse de equipo de alpinismo para escalar medianeras de cinco metros, paracaídas en caso de acceder a las terracitas, para que luego Swat los rescate. Y a los vecinos que dan previamente su oposición no salgan de sus viviendas porque ante un siniestro tendrán 200 o más personas huyendo despavoridas y destruyendo a su paso su "propiedad privada" que Municipalidad gentilmente le confisca contra su "libertad de oposición".

Silvia Buonamico, silviabuonamico@yahoo.com.ar