Miércoles 09 de Octubre de 2013
Un religioso islámico en Arabia Saudí fue condenado a ocho años de prisión tras pegar a su hija de cinco años hasta morir. Además recibirá 800 latigazos.
El padre de la pequeña Luma, que vivía con su ex mujer, pegó tan fuerte a su hija sirviéndose de un palo y un alambre que la niña acabó en coma. Cuatro meses después Luma murió en un hospital. El caso desató una gran indignación en Arabia Saudí.
El diario saudí Al Sharq informó ayer que la madre renunció durante el proceso a pedir la pena de muerte. En lugar de ello, su ex marido la indemnizará con un millón de rials (unos 196.000 euros/266.000 dólares) en concepto de "dinero de sangre"
El tribunal en Hautat Bani Tamim condenó también a diez meses de prisión a la nueva esposa del religioso por haber permitido el maltrato y no haber avisado a las autoridades. Además también será castigada con 150 latigazos.
Los abogados de los acusados recurrirán la condena.
En Arabia Saudí se aplica la ley islámica, la Sharia, un código detallado de conducta, en el que se incluyen también las normas relativas a los modos del culto, los criterios de la moral y de la vida, las cosas permitidas o prohibidas, las reglas separadoras entre el bien y el mal, y los castigos. La semana pasada, un joven fue condenado a diez años de prisión y 2.000 latigazos por haber bailado desnudo en público.