Jueves 07 de Marzo de 2013
El 30 de mayo de 1984 fue asesinado el periodista Manuel Buendía del diario Excelsior de la ciudad de México, cuyas investigaciones ya habían llegado a su fin denunciado una red de narcotraficantes. Con la nota en mano para la próxima edición, llegando a las puertas del diario fue asesinado por varios tiros en la espalda, disparados por José Antonio Zorrilla Pérez, sicario del narcotraficante Rafael Caro Quinteros, jefe de la Dirección Federal de México, autor intelectual del crimen y jefe de una banda. Tanta repercusión tuvo aquella muerte que sus colegas lo recuerdan todos los años como la primera víctima del narcotráfico. Nuestra autoridades tanto nacionales, provinciales como comunales, tendrían que tomarse muy en serio este flagelo, uno de los más fuertes de América latina, tema sintomático tratado con indiferencia. Negocio en el que se manejan millones de pesos por lo que no sorprende que el poder traficante haya conseguido comprar la voluntad de algunos pocos políticos ya que la corrupción es endemia internacional. El negocio del narcotráfico empresarial es blanqueador de millones de dólares que se invierten en negocios legítimos. Se ha pedido a la ministra del área Nilda Garré para que diga cuál es el plan que tiene la Nación para combatir el narcotráfico. El Gobierno nacional tiene todas las posibilidades habidas y por haber; materiales y recursos, ya que dispone de fuerzas como Gendarmería, Prefectura, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeronáutica, como así también tiene a su cargo todo lo que entra y sale por aduana. El diputado nacional Mario Fiad (UCR de Jujuy) “expresó su precaución por la ausencia de los grandes temas que están golpeando en estos momentos a la Argentina: la inflación, la inseguridad y el narcotráfico. Pareciera que el Gobierno nacional con respecto a la transparencia y las medidas para extirpación el flagelo de la droga, no hace nada”. El legislador jujeño Fiad afirmó que en el Congreso hace tiempo no existen iniciativas para llegar al acceso de información pública. Así como le pasó a Buendía, todos los días tenemos muertos que nadie se anima a expresar las causas.
Roberto Linares
DNI 2.303.332