Primer domingo sin bendición papal desde 2005
La Iglesia católica pasó su primer domingo en casi ocho años sin la bendición papal, mientras los cardenales se congregaban para elegir al nuevo líder de los 1.200 millones de miembros del credo religioso en uno de los periodos más difíciles de su historia.

Lunes 04 de Marzo de 2013

La Iglesia católica pasó su primer domingo en casi ocho años sin la bendición papal, mientras los cardenales se congregaban para elegir al nuevo líder de los 1.200 millones de miembros del credo religioso en uno de los periodos más difíciles de su historia.

Las ventanas de los apartamentos papales que dan a la plaza de San Pedro se mantuvieron cerradas, lo que normalmente sólo ocurre cuando el Papa se encuentra fuera de Roma y da la bendición del domingo en algún otro lugar del mundo. Pero este domingo no hubo bendición papal de ningún tipo, la primera vez que esto ocurre desde el 3 de abril de 2005, el día después de la muerte del Papa Juan Pablo II.

Hoy, los cardenales realizarán encuentros preliminares, conocidos como congregaciones generales, para conocerse entre sí, discutir cuestiones eclesiásticas y decidir la fecha de inicio del cónclave a puerta cerrada en el que se elegirá al sucesor de Benedicto XVI. El Vaticano podría buscar que la elección se diera a mediados de marzo para que el nuevo Papa se instale antes del Domingo de Ramos, que será el 24 de marzo, y dirigir las misas de Semana Santa que culminan con la Pascua de Resurrección el domingo siguiente. Ninguno se destaca como favorito y no se permiten campañas para la elección, pero entre los candidatos con más opciones están el ghanés Peter Turkson, el argentino Leonardo Sandri, el austríaco Christoph Schoenborn, el brasileño Odilo Scherer, el canadiense Marc Ouellet y Angelo Scola, el principal candidato de Italia. A los cardenales les preocupa una burocracia golpeada por escándalos, intriga y traiciones al más puro estilo de una corte del Renacimiento. Además de abusos sexuales por parte de sacerdotes en todo el mundo, los escándalos más cercanos a casa involucran la filtración de escritos personales de Benedicto XVI, informes de medios sobre comportamiento sexual impropio en el Vaticano, escuchas telefónicas, enredos burocráticos y contratiempos que muchos dicen que se podrían haber evitado. Los cardenales extranjeros que elegirán al próximo Papa han estado particularmente alarmados por los informes y podrían inclinarse por alguien que no esté conectado con la administración central del Vaticano, dominada por italianos, sostienen fuentes en la Santa Sede.