Miércoles 09 de Septiembre de 2009
San Francisco.— El fiscal de la ciudad cordobesa de San Francisco le dictó la prisión preventiva al ex basquetbolista Alejandro Bertotti por el crimen de su esposa, Natalia Vercesi. La mujer estaba embarazada de seis meses y el crimen ocurrió dos meses atrás en esa localidad.
El fiscal Francisco Bernardo Alberione le adjudicó al ex deportista los delitos de homicidio calificado por el vínculo, alevosía, promesa remunerativa en concurso real con dos o más personas y aborto por la muerte de Vercesi, de 26 años. La prisión preventiva es el paso procesal previo al procesamiento e implica la confirmación de las razones de la detención de una persona acusada de un delito.
El cómplice. A su vez, al presunto cómplice de Bertotti, Leandro Forti, de 19 años, también le dictó la prisión preventiva por los delitos de homicidio calificado por alevosía, promesa remunerativa en concurso real con dos o más personas y aborto. Sin embargo, el joven admitió en la fiscalía haber sido contratado por el viudo para golpear a la mujer, aunque negó haberla apuñalado.
Para el fiscal Alberione, tanto Bertotti como Forti —quienes permanecen en prisión— fueron los autores del crimen de la joven, cometido en la noche del 8 de julio pasado, según el viudo, durante un asalto que dos individuos cometieron en la casa que los Bertotti habitaban en el ingreso a esa ciudad.
Según consta en el expediente, hace exactamente dos meses la joven fue asesinada de 7 u 8 puñaladas que le propinaron en distintas partes del cuerpo, lo que le provocó la muerte prácticamente en el acto. En medio de la conmoción que provocó el ataque, su esposo fue el primero en asegurar ante la policía, la Justicia y a la prensa que el hecho había sido cometido por dos hombres encapuchados que entraron a la vivienda familiar con fines de robo.
A medida que se profundizaba la investigación judicial, esa versión fue perdiendo fuerza y la causa dio un vuelco fundamental cuando Forti se presentó ante el fiscal para acusar a Bertotti de haberle pagado para golpear a su esposa durante un simulado asalto. El joven declaró que había recibido 15.000 pesos de Bertotti para golpear a Vercesi y aseguró que, tras cumplir ese cometido, se retiró de la casa dejando a la mujer con vida. Sin embargo, Vercesi fue hallada asesinada de varias cuchilladas.
Bertotti y Forti están alojados en el penal de San Francisco y allí fueron notificados, a través de sus abogados, de la medida dictada por Alberione. En un primer momento, el ex basquetbolista fue representado por los defensores oficiales Pablo Bianchi y Rubén Cafaratta, pero fueron reemplazados por los penalistas Marcelo Brito y Alejandro Dragotto, ambos de la capital cordobesa. Cafaratta había admitido que, cuando tuvo acceso al expediente, constató que, "a criterio del fiscal, evidentemente existían pruebas no sólo para imputar a Bertotti sino también para su detención".
El ex basquetbolista —tiene una hija pequeña a raíz de su relación con Vercesi— se negó a declarar en la causa y hasta ayer sus abogados no habían apelado la decisión judicial.
Palabras encontradas. Para fundamental la resolución, el fiscal Alberione comentó a LaCapital que "no hay un único motivador de la detención. Es una suma de indicios y consideraciones". Y señaló algunas contradicciones de Bertotti que, según el advirtió, cuando el basquetbolista declaró como testigo después del suceso.
En ese momento, el viudo sostuvo que el homicidio había sido el epílogo de un asalto perpetrado por dos hombres.
Sin embargo, según Alberione, en las imágenes de un video —se registraron desde una propiedad lindante— se pudo ver que solamente Bertotti entró a su casa de San Francisco. "Además, el escenario del crimen no estaba acorde con sus dichos. Por ejemplo, la ubicación de los muebles y las manchas de sangre halladas. El (por el basquetbolista) dijo que peleó con los supuestos ladrones, pero no tenía lesiones", explicó.
En cuanto a la motivación del crimen, el fiscal indicó que fue por desaveniencias matrimoniales. "La pareja estaba maltrecha y se estaban separando. Tampoco hubo una cuestión económica", explicó.