Sábado 29 de Agosto de 2009
Un hombre de 30 años fue detenido ayer en la zona sudoeste de Rosario imputado del homicidio de un muchacho de la misma edad cometido en febrero pasado en Granadero Baigorria. El acusado tenía pedido de captura tras ser señalado por el padre de la víctima como uno de los dos atacantes que mataron a su hijo de un disparo a quemarropa en el abdomen, en una emboscada.
Gabriel Alejandro C., a quien le dicen Gabi o Gordo, fue detenido ayer alrededor de las 9 de ayer en su casa de Rouillón al 3700. Efectivos de la Brigada de Homicidios fueron a buscarlo por estar acusado de participar en el homicidio de Juan Pablo Kellis, ocurrido el 12 de febrero pasado. Según un vocero policial, el muchacho tenía un pedido de captura tras ser apuntado por el padre de la víctima, un ex policía que vive a pocas cuadras del lugar donde fue ultimado su hijo.
El hombre detenido está sospechado de participar del hecho, aunque según la policía se busca a otro individuo como autor del disparo. Quedó a disposición del juzgado de Instrucción Nº 11-
Kellis tenía 30 años, se había separado poco antes de su muerte y era padre de un chico de 13 años. Fue asesinado en el barrio Martín Fierro de Granadero Baigorria, en el cruce de Eva Perón y José Hernández. El muchacho iba en bicicleta cuando dos hombres lo emboscaron. Uno le sujetó los brazos desde atrás y otro le disparó, según relató entonces su padre, Alejandro Kellis. Los vecinos, alertados por el disparo, lo encontraron tendido en la calle.
Tenía un balazo efectuado a muy corta distancia y marcas de una golpiza. El balazo le dejó una herida del tamaño de un puño en el costado izquierdo del abdomen. Según su padre, le robaron una Victorinox y dinero. "A mi hijo lo estaban esperando. Tenía muchos golpes en el cuerpo", describió ese día el padre de la víctima.