Viernes 01 de Marzo de 2013
La zona sur cuenta con un lugar espectacular llamado “Las Quebradas del Saladillo”, en Parque Sur. Su preservación es necesaria por varios factores. Y existe un proyecto de obra estudiado meticulosamente para lograr contener los desmoronamientos ocasionados por los desbordes pluviales y detener el avance de las cataratas hacial el puente Molino Blanco. Esta obra debe ser realizada dentro de una estructura que refleje belleza y mantenga primordialemnte su esencia, es decir una cascada. Pero el primer proyecto aprobado por la Secretaría de Medio Ambiente cuenta con muchas falencias y fue rechazado por los vecinos de la zona, que lo denominaron “tobogán de la muerte”. Recientementente, nos enteramos a través de La Capital que el mismo fue aplazado a raíz de un juicio en curso. Fue una satisfacción para los vecinos y quienes hicieron ese proyecto deberían estarlo también, porque si se concretaba la obra iba a ser la autodestrucción de las cascadas en poco tiempo. Como humilde proyectista, creo que para efectuar tal proyecto debe tomarse en cuenta la consistencia del lecho y los costados del arroyo. En el caso del Saladillo, no son de piedra, sino de microscópicas partículas arcillosas no compactadas, distintas a las formaciones rocosas de la ciudad de Córdoba o Mendoza. Un caso reciente, para tomar un ejemplo, fue el derrumbe del puente de San Lorenzo, montado sobre base de tierra arcillosa, sin protección de murallas de anclaje adecuadas.
Aurelio Puccini,
DNI 6.008.849