Preservación de la naturaleza

Martes 18 de Mayo de 2010

Desde Posadas, el miércoles pasado partió la columna del noreste con qom-tobas, wichíes y mocovíes. Llegan desde Misiones, Formosa, Corrientes, Chaco, Santa Fe. Del noroeste, kollas, atacamas, omaguacas, guaraníes y diaguitas marchan desde La Quiaca, Jujuy, Salta, Tucumán y Santiago.
  En el sur, mapuches y huarpes viajan por Río Negro, Neuquén y el sur bonaerense.
  Al llegar a las ciudades, las comunidades realizan sus ceremonias, bajo el tronar de pututos, cajas y sicus, para reverenciar al Inti Sol y Mama Quilla.
  Levantaron en el norte la wiphala (emblema en aimara), con colores de etnias andinas. Los mapuches agitaron la wenu foye, con el rojo de la sangre, el amarillo del sol, el verde de la tierra y el azul del espíritu.
  Caminan en reclamo de respeto por sus cosmovisiones milenarias: “Tras siglos de represión religiosa, conservamos el vínculo y la interdependencia con mundos naturales”. Además, resaltan sus “normas de justicia y convivencia que preservaron comunidades, donde no llega el Estado”.
  También exigen por la naturaleza, los ancianos y la vida no consumista. “Somos soberanos en nuestros suelos y recursos naturales, tierras a las que llegó el Ejército financiado por británicos y terratenientes. Con muerte y usurpación completando lo realizado por España. El general Roca generó el primer terrorismo de Estado, con exiliados, apropiación de niños y desaparición de familias”.
  Las comunidades piden una política que restituya los territorios ocupados por el Ejército, Parques Nacionales y universidades. “Reconocer como lenguas oficiales de Argentina a las lenguas indígenas, currículas interculturales basadas en saberes ancestrales, además de universidades e institutos de formación autónoma” es otra exigencia. Además de la eliminación del feriado del 12 de octubre y la promoción del Inti Raymi, la Pachamama y el Wiñoy Xipantu. “La preservación de los glaciares, fuente sagrada del agua, y el freno a su uso industrial contaminante” es otro reclamo. Así como el pedido a la Nación sobre un “Tribunal de Justicia Climática y Ambiental que instale la salud y la vida de la naturaleza sobre el Código de Minería, los desmontes y la destrucción de la industria sojera”.