Domingo 24 de Noviembre de 2013
La defensa de los dos hermanos detenidos por el atentado a balazos contra la casa del gobernador Antonio Bonfatti denunció ayer que los jóvenes fueron trasladados a la cárcel de Coronda sin ninguna orden judicial y que en ese penal "están sometidos a tratos vejatorio y violatorios de los más elementales derechos humanos". Por eso, dijo el abogado Marcos Cella, "se presentó un recurso de hábeas corpus a fin de garantizar la vida" de los dos muchachos.
La noche del 11 de octubre pasado al menos dos motos pasaron por el frente de la casa del gobernador, en Darragueira y Gallo, y sus ocupantes descargaron una lluvia de balas de grueso calibre. Al menos 14 proyectiles dieron en el blanco perforando paredes y vidrios aunque sin lesionar a nadie.
Pocas horas después el nombre de Emanuel Sandoval, un joven de 22 años conocido como "Ema Pimpi" y con antecedentes penales en su haber, llegó a los oídos de los investigadores como uno de los autores del hecho. Al allanar su vivienda, la policía no encontró al muchacho pero se llevó preso a su hermano Lucas, de 20 años, y secuestró un arma de fuego que será peritada para saber si fue usada en el atentado.
Recién el 8 de noviembre, y en medio de un altercado en la zona del shopping Portal de Rosario, la policía detuvo a "Ema Pimpi". La jueza de Instrucción María Luisa Pérez Vara le imputó abuso de armas agravado, portación de arma, daño y amenazas calificadas, cargos que el joven negó en la indagatoria. Entonces, fuentes judiciales señalaron que esa imputación "se basa en informes policiales que trascienden la esfera de la comisaría 10ª", contra la cual había cargado tanto "Ema Pimpi" como su abogado al momento de la indagatoria.
Tras ese trámite procesal el muchacho fue encerrado en la cárcel de Piñero, pero "hace ocho días y por orden del Ministerio de Seguridad de la provincia, tanto Emanuel como Lucas fueron trasladados al penal de Coronda donde fueron encerrados en los buzones del pabellón de disciplina", sostuvo ayer Marcos Cella. Y agregó que "no reciben visitas, están con la misma ropa que tenían puesta al ser detenidos, no les pasan comida y lo mantienen aislados de todo y de todos".
En ese sentido, el abogado insistió con que "no hay pruebas objetivas que permitan mantener imputado a Emanuel y mucho menos a Lucas, que ya fue desvinculado del caso con una falta de mérito pero sigue recibiendo el mismo trato inhumano que su hermano". Y agregó que "por todo eso fue presentado un recurso de hábeas corpus ante el juzgado de Instrucción en turno para resguardar la vida de los dos jóvenes que están en peligro por la calidad de la vítima del hecho que les imputan".