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Presentaron el Special Bucci por los 100 años de la escudería

El prototipo fue proyectado por el célebre piloto de Fórmula Uno argentino Clemar Bucci, antes de su muerte en 2011.

Lunes 29 de Julio de 2013

"Cumplimos el sueño de un chico que nació acá, en Zenón Pereyra" dijo Pablo Bucci, sobrino nieto de Clemar Bucci, el legendario piloto de fórmula uno que, entre otros logros, participó de cinco campeonatos del mundo y dedicó su vida a la industria automotriz como diplomático industrial, restaurador y coleccionista de autos antiguos. Pablo presentó de este modo el Special Bucci, un automóvil construido en homenaje a Clemar en el pueblo natal de su tío abuelo donde comenzó la historia de Scudería Bucci, la única constructora automotriz argentina centenaria.

"Durante la construcción de este vehículo me di cuenta de que era necesario que tuviera algo más que sólo el carácter de superdeportivo. Debía transformarse en un instrumento, una herramienta que genere cosas positivas para que los chicos del pueblo, como lo hicieron Clemar y su hermano Rholand, sueñen y lleguen a concretar sus anhelos", dijo el heredero de la escudería durante la presentación del coche y de los hombres que lo construyeron.

"Era una obligación para mí traer este auto al lugar donde comenzó esta historia porque está vinculado al esfuerzo y a la proyección de un sueño y quiero que sirva de ejemplo para todos los que se atrevan a soñar", señaló.

Los inicios."Todo comenzó con la llegada a Zenón Pereyra de Domingo Bucci", contó el jefe comunal Sergio Toledo a este diario y con indisimulable pasión abundó en detalles sobre la llegada del pionero que montó un taller mecánico en el pueblo y con su espíritu intrépido creó las bases de la centenaria constructora nacional.

Domingo nació en 1894 en San Carlos. Cuando tenía 15 años su familia se trasladó a Zenón Pereyra para trabajar en un campo. Fue allí donde comenzó a descubrir su afición por la mecánica que en principio plasmó en las ocasionales reparaciones de herramientas de campo, bicicletas, carros tirados por caballos y los primeros autos que hubo en la zona.

Dos años más tarde viajó a Italia, donde se apasionó por la aeronáutica y concretó un curso de mecánica y otro de piloto como discípulo de Roland Garros. Cuando los terminó, en 1913, volvió a Zenón Pereyra con un motor aeronáutico desarmado para construir al año siguiente el que se convirtió, en el primer avión argentino y latinoamericano. El aportó el motor y sus conocimientos de mecánica mientras Ludovico Briggiler, de San Jerónimo Norte, construyó la estructura en base al plano hallado en una revista de la época. El avión nunca voló por lo que decidieron comprar un Blériot en Buenos Aires con el que comenzaron a prestar servicios de taxi aéreo y realizar exhibiciones en la zona de Clucellas.

Autos de carrera.Después de montar su taller mecánico "Mingo" comenzó a fabricar autos de carrera en los que aplicó sus conocimientos sobre aerodinamia y soluciones técnicas de aviación. Esos conocimientos le permitieron ganar con su Hudson —llamado Bestium (bestia en dialecto piamontés) por su potencia y tamaño— y otros autos 58 de las 64 carreras en las que participó. Falleció trágicamente en una carrera en Arrecifes en 1933.

Sus hijos Rholand y Clemar, ambos nacidos en Zenón Pereyra, mamaron desde niños el gusto por el mundo tuerca. El primero tuvo un destacado desempeño como piloto en fórmulas nacionales mientras Clemar con gran aptitud se convirtió en el primer piloto argentino en viajar a Europa para correr un Grand Prix. Fue en Ginebra, en 1948, con una Maserati.

Según una pormenorizada recopilación de la web especializada Autoblog, Clemar formó parte después de la misión de pilotos argentinos enviados por el gobierno de Juan Domingo Perón a correr a Europa. Lo acompañaron Juan Manuel Fangio y José Froilán González. Manejó autos de Ferrari, Alfa Romeo, Gordini y Cisitalia Porsche.

Luego, Rholand y Clemar fundaron la autopartista Bucci, que proveía con piezas a las fábricas de Ford, Chrysler y Siam, en la Argentina. En sus tiempos libres, continuaron con la tradición de Domingo de crear autos de competición, como el Special Alfa Romeo y el Ford Bucci.

En 1970, Clemar sorprendió con la presentación del Dogo, el prototipo de un deportivo argentino, con puertas tipo alas de gaviota, diseño futurista, motor Peugeot y transmisión Porsche. Horacio Pagani confesó que el Dogo fue su inspiración para encarar su empresa Pagani Automobili.

Recreaciones.En 2001, Clemar Bucci y su hijo Clemar Junior comenzaron la fabricación de una pequeña serie de recreaciones de Mercedes-Benz de competición. Así nacieron los 300 SLR de la Mille Miglia y el 300 SL Panamericana. En 2007, a los 87 años, Clemar tuvo la idea de crear el Bucci Special, el sueño de un superauto argentino.

Falleció el 12 de enero de 2011 en Buenos Aires con el sueño inconcluso. Su sobrino nieto, Pablo Bucci, heredó el desafío de continuar y concretar el proyecto del Special. "Es una manera de homenajear a mis predecesores y de festejar los 100 años de la familia con el mundo de los motores", resumió Pablo, quien como lo hizo hace años Clemar, ahora vuelve a soñar y se proyecta con el desafío de recrear otro logro de la escudería que también se denominó Bucci Special y fue construido en 1953. Según anunció se trata de un deportivo ligero de uso sport que se construirá en serie limitada.

El prototipo. El Bucci Special es el primer superauto argentino y fue presentado en el Salón del Automóvil Buenos Aires 2013. Su construcción demandó algo más de cuatro años y medio. Posee un motor Mercedes-Benz AMG V12 atmosférico, con 7.3 litros de cilindrada y 600 caballos de potencia.

Es un biplaza descubierto, construido sobre la base de un chasis tubular y con carrocería de fibra de carbono. Salvo el motor y la caja de velocidades, está fabricado todo en la Argentina, desde el parabrisas de grandes dimensiones, hasta los relojes del instrumental. Mide poco más de cuatro metros de largo, 1,95 de ancho y apenas 87 centímetros de alto.

En el centro se emplaza el motor que consiguió Clemar antes de morir para este proyecto. La transmisión es de origen italiano, perteneciente a la marca Cima y posee seis velocidades. Fue comprada al ingeniero mecánico y diseñador de autos superdeportivos oriundo de Casilda, Horacio Pagani, reconocido a nivel mundial por sus famosos modelos Zonda y Huayra.

El Bucci Special, exhibido ayer en Zenón Pereyra donde comenzó la historia familiar de los diseñadores, es considerado un prototipo y por tratarse de una sola unidad no saldrá a la venta.

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