La ciudad

Preocupan los efectos de la bajante del río en el agro y en el ambiente

El Inta realiza una evaluación integral de la situación, articula con los sectores públicos y privados y trabaja con referentes y especialistas

Jueves 29 de Julio de 2021

La impactante caída en los niveles de agua del Paraná genera una enorme preocupación en las autoridades y la amplia franja poblacional relacionada a las actividades y el tránsito en este importante río. Ante las perspectivas de que esa bajante extraordinaria continúe su curva descendente hasta fin de este año, técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) están elaborando un proyecto para determinar los efectos sobre los sistemas de producción y ambiental en los territorios, articulando con los sectores públicos y privados, y trabajando con los referentes y los especialistas de esta extensa región, que está sufriendo severas complicaciones.

De acuerdo al informe del Inta, la crisis del Paraná no solo es grave por la pronunciada bajante, sino también por su prolongación en el tiempo; y su impacto no solo se observan sobre el cauce, sino que se propagan en lo profundo de los territorios aledaños al río.

“La Cuenca del Paraná es un sistema complejo, contiene represas, humedales, planicies aluviales, lagunas, delta, y de mucha extensión territorial”, explicó Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (Cirn) del Inta.

Para Mercuri, “la normalización de su régimen hidrológico llevará tiempo y dependerá de la regularización de las lluvias; y no solamente deben recuperarse los niveles hídricos de todos los reservorios naturales y de las represas en cuenca alta, sino también el nivel de reserva de agua en el perfil del suelo de cinco estados del Brasil, en situación de sequía histórica”.

La bajante del río Paraná “es la peor desde 1944, con la probabilidad de superar aquella emergencia histórica”, indicó el Instituto Nacional del Agua (Ina), que estimó que el río en Santa Fe alcanzaría sus niveles más bajos de la historia a fines de septiembre.

Dependemos de la magnitud y la frecuencia de las lluvias durante la primavera para visualizar el escenario futuro más probable”, afirmó Mercuri, para quien “es muy probable que convivamos con la situación de emergencia que genera la bajante durante los próximos meses de este año”.

De acuerdo con el director del Cirn, “lo que ocurre en el Paraná y en otros grandes ríos del planeta (sea por excesos o déficit extremo) es un indicador de la gran problemática que el cambio global y climático genera sobre el elemento agua”.

Dimensionar el impacto

En ese marco, el Inta elaboró un proyecto emergente para determinar los impactos sobre los sistemas de producción y los efectos ambientales acumulativos de esta prolongada bajante en los territorios, trabajando con los referentes y los especialistas de esta amplia región.

A los graves problemas de logística a lo largo del río y tránsito de pobladores, así como el problema del acceso al agua en cantidad y calidad por las poblaciones aledañas, se suma todo lo productivo propio de los territorios a lo largo de la cuenca”, confió.

Entre algunos de los principales impactos productivos se puede mencionar la ganadería de islas, bajos y de áreas de ribera afectadas por la baja disponibilidad y calidad del forraje, así como por la falta de agua para bebida, los problemas en la captación de agua por las arroceras; también afecta a las tareas de apicultura dado el impacto en la floración de especies nativas o por la aparición de especies invasoras, la pesca comercial y la artesanal, y demoras para el traslado de madera en zonas del Delta.

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