Prendas con sangre, pista de doble crimen
Un pantalón y una zapatilla manchados con sangre fueron encontrados durante un allanamiento a la vivienda de un joven detenido ayer, tras el asesinato de un matrimonio de caseros en la localidad bonaerense de Capilla del Señor, cerca de Campana, por lo que se buscará determinar si el arrestado fue el autor de los homicidios.

Sábado 14 de Marzo de 2009

Buenos Aires.— Un pantalón y una zapatilla manchados con sangre fueron encontrados durante un allanamiento a la vivienda de un joven detenido ayer, tras el asesinato de un matrimonio de caseros en la localidad bonaerense de Capilla del Señor, cerca de Campana, por lo que se buscará determinar si el arrestado fue el autor de los homicidios.

El fiscal de Zárate-Campana, Juan José Maraggi, a cargo de la investigación, indagó ayer al detenido, pero no por el doble crimen sino por el robo de unas chapas en un galpón vecino al campo que cuidaban las víctimas, Cirilo Bustarelli, de 67 años, y Lidia Rey, de 66, ocurrido hace 10 días.

Precisamente, el matrimonio había denunciado como los autores del robo al detenido, identificado por el apodo de El Chinito, de 18 años, a su hermano, conocido como El Chino, y un tercer sospechoso. Los dos últimos habían sido arrestados tras el robo.

El fiscal Maraggi dijo que por el momento no hay detenidos por doble crimen, aunque en la casa donde se produjo el hecho se obtuvieron muestras de huellas dactilares ajenas a los cuidadores que podrían ser del autor del hecho. El fiscal indagó al llamado Chinito, quien manifestó ser ajeno al robo de las chapas, mientras se aguarda el resultado de las pericias en las prendas manchadas con sangre que se secuestraron en su casa: el pantalón y la zapatilla que había sido lavada.

Se allanó también la casa del detenido en busca de un revólver calibre 32 con el que fueron ejecutadas las víctimas. El hombre tenía un disparo en la nuca y su esposa en el rostro, a la altura de los ojos. Las víctimas, inhumadas ayer en el cementerio local en medio de profundas muestras de dolor de familiares y vecinos, eran oriundas de la provincia de Chaco y vivían en el lugar hacía cuatro años.