Sábado 20 de Octubre de 2012
Si algo le faltaba al Comité de Oslo para completar su desprestigio luego de haber otorgado el Nobel de la Paz 2011 al actual presidente de EEUU, la designación de la Unión Europea para el premio del corriente año es la frutilla del postre que nos faltaba. Entrar en la red y recorrer las informaciones de los países centrales, analizar las conductas de los principales líderes políticos de Europa, detenerse a observar los problemas emergentes de los sistemas de gobierno del viejo continente y el trato dado a los inmigrantes en las mayorías de esos países como formas de paliar las crisis económicas que los afecta, contabilizar los casos de represión violenta mostrados y las justificaciones de las mismas, ponen a al conjunto de los estados europeos muy lejos de ejemplos para calificar al Nobel de la Paz. Como nos sorprendiera la entrega del premio al actual presidente de los EEUU, este último colma el vaso y confirma la descalificación y desprestigio en que ha caído el comité que determina los destinatarios de los premios en los últimos años. En la galería que comparten, algunos estarán revolcándose en sus tumbas al sentirse igualados a estos premiados y el mismo Alfredo Bernardo Nobel se estaría haciendo una autocrítica, en función del destino de las 140.000 coronas suecas que conforman dicha premiación anual y que se distribuyen desde 1901 entre elegidos por el comité noruego, sin que queden muy claros los criterios que priman en esa elección.
Angel M. Contestí / acontesti@express.com.ar