Preguntas sin respuestas
Sabemos que el paso de la niñez a la adultez en las comunidades indígenas duraba una sola noche. Con los ritos de iniciación y el conocimiento de las actividades rudimentarias pasaban...

Jueves 13 de Septiembre de 2012

Sabemos que el paso de la niñez a la adultez en las comunidades indígenas duraba una sola noche. Con los ritos de iniciación y el conocimiento de las actividades rudimentarias pasaban a ser adultos y a formar parejas. Así el joven debía saber cazar y la mujer ser madre y agricultora. ¿Para qué necesitaban saber escribir, sumar y multiplicar, el teorema de Pitágoras o la ley de gravedad? A medida que las sociedades se hacen más complejas se necesitan más herramientas para la inserción de los jóvenes en ellas y se deben arrimar esas herramientas según la sociedad en la que se quiera vivir. Si recordamos los tiempos de Menem, él nos ubicó en una sociedad extremadamente competitiva, con un mundo extremadamente competitivo. Tanto, que teniendo una industria achanchada, sin tecnología, la destrozó. ¿Por qué? Porque nuestra sociedad no estaba preparada para esa competencia feroz. ¿Es bueno? ¿Es malo? El tema está en saber qué país queremos y actuar en consonancia y preparar de acuerdo a lo que queremos ser. Los Kirchner vinieron con la idea de "vivir con lo nuestro". Y bien, ¿para qué sociedad preparamos a nuestros niños? ¿Para ser agricultores, productores de sus alimentos? ¿Para hacer tortas fritas o mercados como La Salada para vender barato, para ser cartoneros, recicladores con producción casi artesanal? ¿Para una industria que abastezca el mercado interno, sin inversiones? En Brasil una fábrica de bicicletas tiene miles de bicicletas listas para exportar y, además, ellos pueden vender a un mercado interno increíble. Nosotros en el mercado interno, cuántas bicicletas vamos a colocar? Sin competencia externa en qué vamos a basar la actualización de la tecnología y nuestro desarrollo? Si la gente pinta escuelas, cordones, poda los árboles y en eso se basan los planes sociales, ¿cuántos pueden hacerlo? ¿Por cuánto tiempo? ¿Qué hacen después que terminan? ¿Para qué los alfabetizamos? ¿Para una cultura artesanal, indígena? Tendremos que formar a nuestros hijos para el juego, el turismo, la gastronomía, los servicios. A España no le fue bien en ese proyecto porque cuando caen las economías caen los consumos de servicios. Si se cierran opciones de trabajo, ¿dónde los reubicamos? ¿Los preparamos para esa movilidad? Si los formamos muy bien y no tienen mercado, ¿qué hacen? ¿Si los achatamos, porque no queremos una sociedad compleja, los veremos pintando cordones, participando de marchas, piquetes, en la administración pública, trabajando para sostener un sistema de reparto de la nada? Me gustaría que nuestros maestros en su día eleven sus voces y nos cuenten qué estamos formando. Gracias.

Stella Maris Coniglio
DNI 5.448.673